Receta: Albóndigas de ternera
Albóndigas de ternera
Ras el hanout o ras al hanout es una mezcla de hierbas y especias, cuyo origen está en el Magreb marroquí. Es un elmento clave y fundamental en la cocina árabe. En cada lugar utilizan las especias que tienen más a mano, de ahí que sea muy diferente el sabor de unos paises a otros. Contiene una gran variedad de especias, entre las que destacan: la canela, el cardamomo, el cilantro, el comino, la cúrcuma, el jengibre, el laurel, la pimienta blanca, la pimienta negra, el pimentón dulce y la nuez moscada.
En la actualidad el ras el hanout se puede adquirir en cualquier gran superficie o en las tiendas gourmet, con lo cual podemos incluir este producto en nuestras despensas para utilizarlo como condimento. Ciertamente, mejora considerablemente el sabor de los alimentos. En zapatillas o en zapatos vamos a preparar albóndigas de ternera con tomate y ras el hanout. El resultado es siempre fantástico.
Ingredientes:
1 kilo de carne de ternera picada
320 gramos de tomate natural
1 cucharadita de café de ras el hanout
1 huevo
1 diente de ajo
4 cucharas de vino blanco
1/4 de cebolla
16 cucharas de aceite de oliva
2 cucharas de pan rallado
Harina para rebozar
Perejil
(Nota: El ras el hanout se puede cambiar por otras especias. El coñac sustituye al vino blanco. La carne ha de ser de calidad).
Elaboración:
En un bol o fuente ponemos la carne, el huevo, el pan rallado y el ras el hanout.
Mezclamos.
Hacemos las albóndigas.
En un plato ponemos harina para rebozar las albóndigas.
Rebozamos todas las albóndigas.
En una olla o sartén ponemos el aceite y, cuando está caliente, introducimos las albóndigas.
Sellamos las albóndigas para que no se escapen los jugos.
Pasamos las albóndigas a una cazuela o paellera.
En el aceite de freír las albóndigas ponemos la cebolla y el ajo picados.
Cuando la cebolla está dorada, añadimos el tomate, el perejil y el vino blanco.
Dejamos hacerse la salsa 5 minutos.
Cubrimos las albóndigas con la salsa de tomate. Las dejamos cocer 20 minutos, aproximadamente, a fuego lento.
Servimos las albóndigas calientes. Podemos llevar la paellera a la mesa.
(Nota: No conviene freír a la vez muchas albóndigas. El tiempo de cocción depende de la calidad de la carne y del tiempo de sellado. Se pueden congelar las albóndigas).
Las Albóndigas de ternera con salsa de tomate, al aroma del ras el hanout sorprenden al comensal más exigente.














