Receta: Tarta fresca de naranja amarga

Tarta fresca de naranja amarga

Siempre hay una buena disculpa para preparar una tarta casera. Como todas las tartas elaboradas con cuajada o gelatina, la tarta fresca de naranja amarga se sencilla de hacer, pero requiere varios pasos que no se pueden obviar y algunas horas para cuajar. Para que quede perfecta y tenga un acabado de confitería, lo mejor es prepararla la víspera para dejarla toda la noche en el frigorífico.

En zapatillas o en zapatos hemos preparado esta tarta con naranja amarga porque nos encanta. Pero somos conscientes de que a muchos de vosotros no os gusta este amargor, así que, en ese caso, os recomendamos que cambies la mermelada de naranja amarga por la de naranja dulce o, incluso, por la de melocotón. Seguirá sabiendo a naranja porque se infusiona el zumo de naranja.

La otra peculiaridad de esta exquisita tarta es que hay que hacerla en dos tiempos. Como podéis comprobar por las fotografías, el acabado es sensacional.


Ingredientes:

1 paquete de galletas tipo hojaldradas
200 gramos de nata ligera
2 yogures naturales azucarados
75 gramos de mantequilla derretida
50 gramos de nueces 
200 gramos de mermelada de naranja amarga (se puede sustituir por mermelada de naranja dulce o de melocotón)
Zumo de 1 naranja
Ralladura de 1 naranja
9 hojas de gelatina neutra
50 gramos de azúcar glas + 2 cucharas de azúcar glas
2 cucharas de agua.

(Nota: Si los yogures no tienen azúcar, hay que añadir 2 cucharaditas pequeñas de azúcar. Hay que procurar, al rallar la naranja, no raspar la parte blanca porque amargaría demasiado la tarta).

Elaboración:

En un cazo o cuenco con agua fría añadimos 6 hojas de gelatina, y las dejamos reposar 10 minutos para que se hidraten. 


Trituramos las galletas y las ponemos en el molde desmontable donde vamos a hacer la tarta.


Añadimos las nueces cortadas en trocitos.


Añadimos la mantequilla. Mezclamos.


Distribuimos la masa de las galletas homogéneamente por la superficie del molde y la aplastamos con la mano. Metemos el molde en el congelador.


En un cazo ponemos el zumo y la ralladura de la naranja y lo dejamos en el fuego hasta que empieza a hervir. Retiramos del fuego el zumo y lo dejamos reposar 5 minutos.


Colamos el zumo de naranja e incorporamos las 6 hojas de gelatina escurridas, que teníamos en remojo.


Mezclamos hasta disolver perfectamente la gelatina.


En un bol ponemos la nata y el azúcar.


Con la ayuda de la batidora montamos la nata hasta que demos vuelta al bol y no se nos caiga.


Incorporamos el zumo de naranja con la gelatina a la nata. Mezclamos.


Sacamos el molde del congelador y echamos sobre la masa de galletas la crema de nata.


Introducimos el molde en la nevera durante, al menos, 8 horas.


Sacamos el molde de la nevera.


En un cazo o cuenco con agua fría añadimos 3 hojas de gelatina y las dejamos reposar 10 minutos para que se hidraten. 


Echamos la mermelada en un cazo. Añadimos 2 cucharas de agua y dos de azúcar y mezclamos.


Ponemos a calentar la mermelada e incorporamos la gelatina escurrida. 


Mezclamos hasta que se disuelva la gelatina.


Echamos la mermelada en el molde de la tarta, procurando repartirla homogéneamente sobre la superficie. Introducimos la tarta nuevamente en la nevera, un mínimo de 2 horas.


Sacamos la tarta de la nevera. La desmoldamos. 


Servimos la tarta fría en un plato o portatartas.

(Nota: Lo ideal es preparar la tarta la víspera para tenerla más de 12 horas en el frigorífico. Conviene separar la tarta de la base del molde. Para ello, lo mejor es usar un cuchillo largo o una espátula metálica).


La Tarta fresca de naranja amarga sobre crujiente de galleta y nuez es exquisita, elegante y única.

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