Receta: Tarta Ana de bizcocho, moka, chocolate y nueces

Tarta Ana de bizcocho, moka, chocolate y nueces

A estas alturas, todos nuestros lectores saben que En zapatillas o en zapatos nos encanta la repostería, y que todas las semanas hacemos un postre para deleite de mayores y pequeños.

Muchos cocineros, veteranos y noveles, cocinan primeros y segundos platos, pero no se atreven con la repostería o pastelería, temerosos de que el horno no responda, que los ingredientes sean raros, y que los pasos a seguir sean muy complicados, con lo cual están seguros de que lograrán un fracaso.

Este miedo es totalmente infundado, ya que la elaboración de dulces es, en la mayoría de los casos, muy sencilla. Lo único que hay que tener en cuenta, al principio, son las medidas exactas. Cualquier horno, por malo que sea, puede cocinar todos los postres. Lo único que se requiere es conocerlo, y eso se consigue a fuerza de utilizarlo.

Hay muchas recetas, como ya os hemos demostrado, que no necesitan horno, ya que se elaboran en el microondas o no precisan de uno ni de otro. La receta de hoy es una de esas. Se puede elaborar con bizcocho casero, o utilizando uno industrial, de venta en cualquier establecimiento de alimentación.

La confección de postres, que no implica ninguna obligación ni rutina, puede convertirse en una afición y en un modo de evadirnos de los problemas, a la vez que nos permite paladear dulces exquisitos, que superan con creces a los que salen de los obradores de las mejores confiterías.

La tarta Ana de moka, chocolate y nueces que vamos a preparar es jugosa, tiene una perfecta combinación de sabores y una presentación de lujo. ¿Se puede pedir más? Lleva el nombre de mi hija, a quien le encanta el chocolate.


Ingredientes:

1 bizcocho de tres capas
400 gramos de nata 
1 naranja
5 cucharas de café expreso
2 cucharas de azúcar blanco
2 cucharas de azúcar glas
Azúcar glas para espolvorear
100 gramos de nueces peladas y picadas
40 gramos de mantequilla 
100 gramos de chocolate negro de fundir

(Nota: Se puede sustituir la mantequilla por margarina, aunque el sabor difiere ligeramente. La mandarina puede sustituir a la naranja. El café puede ser de la clase que más nos guste. Sirve el azúcar blanco o el moreno).

Elaboración:

Exprimimos la naranja y añadimos al zumo el azúcar blanco. Lo reservamos.


En el vaso de la batidora ponemos 300 gramos de nata, el café y las 2 cucharas de azúcar glas. Lo batimos hasta conseguir una crema fuerte, que, al poner el vaso hacia abajo, no se caiga.


Añadimos la mitad de las nueces y las mezclamos suavemente con la crema de moka. La reservamos.


Colocamos papel de horno sobre la mesa o encimera. Ponemos sobre el papel la rejilla del horno y encima la capa inferior del bizcocho. Con la ayuda de una cuchara, repartimos el zumo de naranja por la cara superior, teniendo en cuenta que debemos reservar zumo para las otras cuatro caras del bizcocho.


Cubrimos la capa de bizcocho con la mitad de la crema de moka.


Repartimos el zumo de naranja por las dos caras del segundo disco del bizcocho. Cubrimos la crema de moka con el disco del bizcocho. Aplastamos esta segunda capa del bizcocho sobre la otra. La crema de moka que sobresale de los laterales la retiramos y la ponemos sobre la segunda capa del bizcocho.


Cubrimos la segunda capa del bizcocho con la crema de moka restante.


Distribuimos el resto de zumo de naranja por las dos caras de la última capa. Aplastamos este disco del bizcocho sobre los otros dos. La crema que sobresale de los laterales la retiramos y la ponemos encima del bizcocho.


En una fuente o bol, aptos para el microondas, ponemos la nata restante, la mantequilla y el chocolate. Introducimos el chocolate en el microondas y lo dejamos, a máxima potencia, aproximadamente, 40 segundos.


Sacamos el chocolate del microondas y, con la ayuda de la espátula o de la cuchara, disolvemos algún trozo de chocolate que aún esté sólido. Si son muchos los trozos que nos se han disuelto, volvemos a meter el bol en el microondas 20 segundos más, teniendo cuidado de que no se queme.


Con la ayuda de un pincel, de una espátula o de un cuchillo, cubrimos el bizcocho, por todos los lados, con la crema de chocolate.


Rociamos la superficie del bizcocho con las nueces que hemos reservado.


Espolvoreamos las nueces con azúcar glas.


Con la ayuda de dos espátulas metálicas (las de la foto), o de una espumadera, o de una pareja de cuchillos largos, trasladamos la tarta de la rejilla a un plato o portatartas.


Dejamos que se funda el chocolate antes de servir la tarta.

(Nota: La razón de poner el bizcocho sobre la rejilla, encima del papel, es para cubrir bien el bizcocho y que el chocolate que nos caiga quede en el papel y en la rejilla. De esta forma, ensuciamos lo mínimo. Mi microondas tiene una potencia de 800 vatios. La tarta se puede dejar enfriar en la nevera antes de servirla. Se conserva varios días en el frigorífico).


La Tarta Ana de bizcocho, moka, chocolate y nueces, al aroma de la naranja es, sencillamente, divina.

Entradas populares de este blog

Paseando por el mundo: Escenas de la Semana Santa de Valladolid

Paseando por el mundo: El Nordiska Museet

Libros y lecturas: 1000 Símbolos. Lo que significan las formas en el arte y en el mito