Receta: Pudin o pastel de repollo


Pudin o pastel de repollo

Hoy domingo seguimos con tiempo invernal: frío, viento muy fuerte y muchísima agua. Por lo tanto, un día perfecto para comer un plato de cuchara. Hoy toca pudin de repollo, una receta que hacía mi abuela muy a menudo.

Tina (Ernestina Álvarez Pérez) vivía con nosotros y era una maestra de los fogones. La cocina era su pasión y en ella se pasaba horas y horas preparándonos los platos más exquisitos del mundo. Todavía hoy los olores de la cocina de mi infancia y de mi juventud me invaden. Y presumo de haber heredado de ella el gusto por cocinar y algunas de sus viejas recetas. A diferencia de ella, yo no tengo paciencia  para llevar a cabo sus elaboraciones interminables que imposibilitaban saltarse algún paso. He ido adaptando sus platos, aprendidos en su León de nacimiento y en su Asturias de adopción, a la escasez de tiempo que tengo y a las facilidades que nos ofrecen hoy las tiendas de alimentación. 

El plato de hoy mi abuela lo designaba alternativamente budin o pudin de repollo, denominación que a mi siempre me ha chocado pero que yo utilizo también. Seguro que os gustará porque es una forma diferente de comer el repollo.


Ingredientes: 

1 repollo troceado y cocido
1/2 cebolla
2 dientes de ajo
1 cucharadita de café de pimentón dulce
1 chorizo de guisar
1 bote de pimientos
2 huevos
perejil
5 cucharas de aceite de oliva
1 taza de desayuno de tomate natural triturado

(Nota: Yo utilizo siempre chorizo de guisar de León o de Asturias. El repollo lo he cocido en el microondas, con un poco de aceite y 6 cucharadas de agua).


En una olla, ponemos el aceite y, cuando está caliente, echamos el ajo y la cebolla. Cuando la cebolla está transparente, añadimos el chorizo. Le damos vuelta y lo dejamos  3 minutos.


Agregamos el pimiento y el pimentón y mezclamos.


Añadimos el tomate y el perejil y dejamos que hierva 2 minutos.


Incorporamos el repollo y, después de mezclarlo bien, añadimos los dos huevos batidos. Lo dejamos hacerse 5 minutos, procurando repartir bien el huevo. Lo trasladamos a una fuente.

(Nota: Si lo cocinamos en una paellera, lo podemos servir en ella).


La rica receta de mi abuela nos espera en la mesa para probarla. En su honor la denominaré Pudin o pastel de repollo de Tina.

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