Receta: Coliflor con garbanzos y huevos duros


Coliflor con garbanzos y huevos duros

La coliflor es una hortaliza que cuenta con tantos detractores como entusiastas. De la familia de las coles, sin duda alguna, es la que peor huele cuando se la manipula. Además, tiene la desventaja de seguir oliendo mal una vez cocinada. Sin embargo, su sabor es exquisito y se puede preparar de mil formas.

Personalmente me encanta y por ello soporto estoicamente el incordio de su mal olor. En zapatillas o en zapatos la vamos a cocinar con garbanzos y huevos duros. Es un plato sano, suave y sin grasa, ideal para desengrasar el organismos después de los excesos navideños. Preparada de esta forma, la coliflor se puede tomar caliente o fría. 


Ingredientes:

1 coliflor
4 huevos cocidos
1 tarro de garbanzos cocidos (aproximadamente, 250 gramos)
2 cucharas de pan rallado
4 cucharas de aceite de oliva
Pimienta blanca
Perejil
2 cucharas de queso de gratinar

(Nota: Se pueden cocer los garbanzos en casa. En ese caso, el tiempo de elaboración se incrementa considerablemente. Si se desea, se puede añadir alguna especia más. Se puede utilizar coliflor congelada).

Elaboración:

Ponemos a hervir agua con un chorro de vinagre para reducir, en lo posible, el mal olor de la coliflor. Cuando hierve el agua, añadimos la coliflor limpia y troceada. La dejamos cocer entre 12 y 15 minutos, dependiendo del tamaño de los trozos y de la calidad de la hortaliza. 


Ponemos a cocer los huevos 12 minutos en agua hirviendo. De esta forma, es más fácil pelarlos luego.


Cuando la coliflor está cocida, sin perder su textura, la retiramos del fuego.


Colocamos la coliflor en un colador para que pierda el agua de la cocción. 


Pasamos la coliflor a un bol o fuente grande.


Incorporamos los garbanzos que, previamente, hemos colocado en un colador debajo del grifo para retirarles el exceso de sal.


Mezclamos la coliflor con los garbanzos.


En un bol ponemos el aceite, el perejil, el pan rallado, la pimienta y los huevos picados. Mezclamos.


Echamos la mezcla de los huevos sobre la coliflor y los garbanzos. 


Mezclamos. Distribuimos el queso por la superficie.


Servimos la coliflor caliente o fría, según las preferencias.

(Nota: Si se desea, el queso se puede añadir a la mezcla de los huevos. Hay que procurar no cocer demasiado la coliflor para que no quede demasiado blanda y pierda su textura).


La Coliflor con garbanzos y acompañamiento de huevos duros al aroma de la pimienta puede ser un plato de cuchara o de tenedor.

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