Tarta de piña Marina
Tarta de piña Marina
En zapatillas o en zapatos vamos a elaborar hoy una tarta sumamente sencilla, que no necesita ni horno ni microondas.
Con la ayuda de la cuajada y de la gelatina prepararemos una tarta fría de piña exquisita y con una presentación digna de la alta cocina.
Lleva el nombre de Marina en homenaje a mi sobrina, a la que quiero mucho.
Ingredientes:
1 lata grande de piña en su jugo + rodajas de piña para el adorno
22 galletas tipo María
1/2 litro de leche
200 gramos de nata
8 cucharas de azúcar
3 sobres de cuajada
90 gramos de mantequilla
5 láminas de gelatina neutra
(Nota: El azúcar puede ser blanco o moreno. La cantidad de galletas y de mantequilla puede variar en función del diámetro de molde. La leche puede ser entera, semidesnatada o desnatada).
Elaboración:
Ponemos la mantequilla en una taza cubierta con papel film y la introducimos en el microondas, a máxima potencia, 40 segundos.
Cubrimos con papel de horno la base de un molde desmontable para separar la tarta con facilidad.
Trituramos las galletas y las ponemos en el molde.
Incorporamos la mantequilla. Mezclamos.
Con la ayuda de la espátula aplanamos la base de galletas. Recortamos el papel sobrante e introducimos el molde en el congelador.
En un cazo ponemos todas las rodajas troceadas de piña del bote, reservando el jugo.
Incorporamos la mitad de la leche y el azúcar. Lo batimos con la batidora eléctrica. A continuación, ponemos el cazo en el fuego hasta que empieza a hervir.
Mientras tanto, echamos la cuajada en el resto de la leche. Mezclamos.
Cuando la crema de piña está hirviendo, incorporamos la leche con la cuajada. Lo dejamos hervir 2 minutos, revolviendo sin parar.
Retiramos la crema de piña del fuego y la echamos en el molde, que hemos sacado del congelador. Lo vertimos con cuidado, por encima de una espátula o cuchara, para que no se agujeree la capa de galletas. Introducimos el molde en la nevera hasta que cuaje. Tardará un mínimo de 2 ó 3 horas.
Cuando la tarta está cuajada, ponemos en un vaso la gelatina con agua muy fría. Mientras tanto, calentamos en un cazo el jugo de piña que hemos reservado. Cuando empieza a hervir, añadimos la gelatina disuelta y escurrida. Revolvemos.
Cubrimos la superficie de la tarta con las rodajas de piña. Echamos el jugo con la gelatina por encima. Introducimos de nuevo la tarta en la nevera hasta que nuevamente cuaje la tarta. Necesitará otro mínimo de 2 o 3 horas.
Sacamos la tarta de la nevera. La desmoldamos con cuidado y la ponemos en un plato o portatartas. La conservamos en la nevera hasta el momento de servirla.
Servimos la tarta.
(Nota: Es preferible hacer la tarta la víspera para que tenga mayor solidez. El tiempo necesario para derretirse la mantequilla depende de la consistencia de ésta y de la potencia del microondas. Podemos triturar la galletas con la batidora, o poniéndolas en una bolsa de plástico cerrada y aplastándolas con una botella o el rodillo de cocina. Para desmoldar la tarta, conviene pasar primero un cuchillo por todo el perímetro del molde con cuidado).
La deliciosa Tarta de piña Marina parece que la acabamos de adquirir en la mejor confitería del lugar.
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