Receta: Roscos de vino
Roscos de vino
Ayer, día 1 de diciembre, para bien o para mal, se ha dado el pistoletazo de salida para la Navidad.
En zapatillas o en zapatos nos hemos sentido muy navideños y hemos preparado un dulce típico de esta época.
El día 11 de este mes, nuestro blog cumplirá tres años. Por lo tanto, hemos compartido ya tres navidades.
Por esta razón, hemos publicado numerosas recetas de dulces navideños, así que os recomiendo que miréis atrás para rescatar aquellas que más os apetezcan.
Hoy vamos a elaborar unos roscos de vino tradicionales, con manteca de cerdo. En los próximos días os mostraremos otra modalidad de roscos de aceite.
Una vez más, la receta es fácil, rápida y deliciosa.
Ingredientes:
300 gramos de harina con levadura integrada
40 gramos de sésamo tostado
1 cucharadita de café de granos de anís
100 gramos de azúcar glas
100 gramos de manteca de cerdo a temperatura ambiente
Ralladura de una mandarina
120 gramos de vino dulce o anís
Azúcar glas para espolvorear
(Nota: La ralladura de mandarina se puede sustituir por naranja o limón. Si el sésamo no está tostado, se puede tostar en una sartén, en el horno o en el microondas. No es necesario que la harina lleve levadura).
Elaboración:
En una olla o un sartén echamos la harina.
La ponemos en el fuego para que se tueste la harina. Con la ayuda de una cuchara o una espátula, revolvemos la harina para que se tueste por todos los lados y no se queme.
Colamos la harina.
Ponemos la harina en una bol o fuente honda.
Añadimos los granos de anís, los 100 gramos de azúcar glas y la ralladura de mandarina. Mezclamos.
Incorporamos el sésamo. Mezclamos.
Añadimos el vino y la manteca de cerdo.
Mezclamos hasta forma una bola que se separa de las paredes. Puede ser necesario amasar la masa con las manos. Nos tiene que quedar una masa arenosa.
Cogemos un trozo de bola y la ponemos sobre un papel de cocina, que hemos colocado en la encimera o en la mesa. Encima de la masa ponemos otro papel de horno. Con la ayuda de un rodillo o una botella extendemos la masa.
Con un cortapastas, hacemos los roscos, aproximadamente de 1 centímetro de alto.
Con otro cortapastas pequeño hacemos un agujero en la mitad. Ponemos los roscos en la bandeja de horno sobre un papel de horno.
Introducimos la bandeja en el horno, precalentado a 180 grados, a media altura, con calor por arriba y por abajo. Dejamos hornear los roscos 12 minutos.
Retiramos del horno los roscos.
Espolvoreamos los roscos con azúcar glas, por las dos caras y el reborde. Los dejamos enfriar.
Pasamos los roscos de vino a un plato o portatartas y los servimos.
Los que nos sobran los envolvemos en servilletas de papel de una sola capa, a modo de caramelo, para conservarlos.
(Nota: El tiempo de horno es aproximado; depende del electrodoméstico. La textura arenosa de los roscos, obliga a compactar mucho la masa de los mismos para que no se desmiguen al manipularlos).
Los Roscos de vino caseros alegran el día.

















