Libros y lecturas: 1080 recetas de cocina
Simone
Klein (1919/2008), nacida en Barcelona pero de origen francés, y conocida como
Simone Ortega por adoptar el nombre de su segundo marido, José Ortega Spottorno,
creador de Alianza Editorial y del Grupo Prisa, e hijo del filósofo José Ortega y Gasset,
es la autora de uno de los libros más conocidos y prestigiosos de gastronomía: 1080
recetas de cocina, editado por primera vez en 1972.
De
este título se han vendido más de tres millones y medio de ejemplares. Su hija
Inés Ortega Klein sigue sus pasos, publicando obras de gastronomía.
En el año 1987, Simone recibió el Premio Especial de Gastronomía. Compaginó
durante años la enseñanza en un instituto con la publicación de libros de gastronomía.
En
los 14 capítulos de esta obra, Simone nos enseña a cocinar aperitivos, platos
fríos y fritos; tartas saladas, empanadillas, tostadas y mousses; salsas
calientes, frías y dulces; potajes y sopas; arroz, legumbres, patatas y pastas;
verduras, champiñones y setas; huevos, flanes y souffles; pescados y mariscos; carnes;
aves; caza; casquería y repostería.
Los
ingredientes que emplea en la mayoría de las recetas y las técnicas de
elaboración son sencillas y están explicadas de forma clara y concisa. Si se
siguen las instrucciones de cualquiera de sus recetas, el éxito está asegurado. Su repertorio de recetas abarca desde las más sencillas hasta las más refinadas, siendo válidas unas y otras para cubrir las necesidades diarias o las extraordinarias.
Para elaborar el texto de su libro, utilizó muchas recetas de su abuela y de su madre. Cocinó todas las recetas que publicó en la obra, realizando personalmente todos los pasos, desde la compra de los ingredientes y la cocción de los mismos hasta la presentación y decoración.
Su
publicación es atemporal, teniendo el mismo interés hoy que en la fecha de su
publicación. Mi ejemplar de 1080 recetas de cocina, que me acompaña desde hace muchísimos años, está
completamente destrozado de tanto como lo he utilizado y aún lo utilizo. Las
manchas de grasa que contienen sus páginas son incontables y las tapas apenas
existen. Sin embargo, me niego a deshacerme de esta pequeña reliquia que tanto me
enseñó y que tanto quiero.





