Receta: Torrijas
Torrijas
Aprovechando que la copiosa lluvia que cae invita a quedarse en casa, vamos a preparar otra receta tan tradicional como la empanada.
Este
dulce tan popular tiene distintas denominaciones. Es un postre que se come en determinadas fechas a lo largo del año, que varían de unas zonas a otras. Así, en algunas Comunidades se
toma en Semana Santa y en otras, como en Cantabria, es típico de Navidad.
En la actualidad se pueden adquirir todo el año en confiterías y panaderías.
El
origen del dulce es humilde ya que surgió de la necesidad de aprovechar el pan
sobrante. En la actualidad muchas confiterías, centros comerciales y empresas
de alimentación, especialmente panificadoras, ponen a la venta panes especiales
para hacer las torrijas.
Nosotros
las haremos con el pan “sobrante” del día anterior. La única condición es que
éste tenga cierta consistencia y bastante miga.
Ingredientes:
Una barra de pan duro
3 huevos L (grandes) (Son
para rebozar el pan. Por lo tanto, puede que con dos tengamos suficiente)
1 cuchara de miel
1 cuchara de coñac
3 cucharas de azúcar
moreno
3 cucharas de azúcar
blanco
Azúcar para espolvorear
1 cucharadita de café de
azúcar avainillado
Aceite de oliva (el
suficiente para freír las torrijas)
3 vasos de leche
La piel de una naranja
La piel de un limón
1 rama de Canela
Canela en polvo
(Nota: Se pueden hacer
únicamente con un tipo de azúcar. Lo que ocurre es que la combinación de los
tres les da un sabor especial. La leche puede ser entera, semidesnatada o
desnatada).
Elaboración:
En
una cazo se pone la leche, la piel de naranja, la piel de limón, la miel, el
azúcar blanco, el moreno y el avainillado, la rama de canela y la punta de una
cucharadita de café de canela y el coñac. Se acerca al fuego y se deja
en él hasta el mismo momento en que empieza a hervir.
Se
echa el contenido del cazo encima de las torrijas.
Se
deja que el pan absorba la leche media hora. No pasa nada si se deja más
tiempo.
Pasamos
cada rodaja de pan por huevo.
Freímos
las rodajas de pan en aceite caliente.
Primero
por un lado, y luego por el otro.
Las
sacamos del aceite y las ponemos a escurrir sobre un plato cubierto de papel de
cocina.
Las espolvoreamos con un poco de canela en polvo y azúcar blanco.
Ya
frías, las pasamos al plato o a la fuente en la que se van a servir.
(Nota:
Hay infinidad de formas de preparar las torrijas. La más popular es cubrirlas
con almíbar. Mis torrijas son más ligeras y menos dulces).
Las Torrijas
auténticas de pan perdido resultan muy ricas a pesar de su humildad y
sencillez. Es un dulce ideal para desayunos, postres, meriendas y cenas. Y es
una de la mejores fórmulas para optimizar el pan sobrante.









