Receta: Pasta con mejillones
Pasta con mejillones
Pocos alimentos tienen más adeptos que la pasta, sobre todo en
niños y jóvenes. Hoy vamos a preparar un plato de pasta típico del sur de
Italia. Vamos a elaborarlo con mejillones comprados limpios y cocinados. Es un plato
muy completo, vistoso y riquísimo.
Ingredientes:
300 gramos de pasta
1 kilo de mejillones cocinados con salsa de tomate
½ cebolla
2 dientes de ajo
5 cucharadas de aceite de oliva
Perejil
(Nota: He utilizado tallarines pero sirve cualquier otro tipo
de pasta. Los mejillones que compro son realmente buenos. Se pueden cocer y
preparar, evidentemente, en casa, pero ya no será un plato rápido. Os animo a
que los compreis cocinados porque hay en el mercado productos francamente
buenos).
Elaboración:
En una olla se pone agua y una cuchara de aceite a calentar.
Cuándo el agua hierve, echamos la pasta, que la tendremos menos tiempo de lo
que indica el fabricante porque seguirá cociéndose, más tarde, con los
mejillones.
Mientras
tanto, en una olla ponemos el resto del aceite. Cuando está caliente, introducimos
el ajo y la cebolla picada.
Sacamos
los mejillones del envase y los pasamos a una fuente o plato para separar los
moluscos de la salsa y retirar aquellos que
no están abiertos.
Cuando
la cebolla está transparente, incorporamos la salsa de los mejillones y la
mezclamos bien con el ajo y la cebolla. Dejamos que hierva dos minutos.
La
pasta cocida y escurrida la incorporamos a la olla. En este punto, el olor que
se desprende es increíble.
Añadimos el
perejil y mezclamos todo.
Incorporamos
los mejillones y dejamos que se hagan 5 minutos para que se fusionen los
distintos sabores.
Retiramos del
fuego la pasta con los mejillones y servimos.
(Nota:
Hay tantas formas de cocinar la pasta como cocineros. Yo siempre añado al agua
una cuchara de aceite y, cuando está cocida, la escurro sin pasarla por agua fría. Reservo
un poco de agua por si la necesito más tarde para preparar la pasta. Este plato
se puede congelar).
Los nidos de tallarines con mejillones en salsa
de tomate están para chuparse los dedos. Los servimos directamente en los
platos o en una fuente. Es seguro que, a partir de ahora, los cocinareis muy a
menudo.









