Libros y lecturas: Otra vez Heidi
Otra vez Heidi
Tenía ocho años cuando mi tía Luisa me regaló el libro de Heidi. Previamente me hizo un elogio y un resumen del libro tan apasionados, que me estimuló tanto que esa misma noche me pasé horas leyéndolo en la cama.
Al día siguiente, a la vuelta del colegio lo acabé. Quedé tan entusiasma con el libro que supliqué a mi abuela Tina que lo leyera, confiando en convencerla de que me comprara la continuación Otra vez Heidi. A ella le gustaba también mucho leer. La diferencia entre las dos estribaba en que ella leía a velocidad de tortuga y yo leía, y aún leo, a velocidad de crucero. Afortunadamente, mi abuela tardó solo una semana en leerlo y quedó tan enamora de Heidi como yo, así que no dudó en comprarme la continuación.
En la edición original, el primer libro, Heidi (1880), termina con la vuelta de la niña a la cabaña del abuelo en la montaña, con la promesa de que Clara la visitará para recorrer juntas los prados y las montañas de los majestuosos Alpes.
En Otra vez Heidi (1881), la niña y su abuelo bajan los inviernos a vivir al pueblo de Dörfli para que Heidi acuda diariamente al colegio y no lo impida la nieve de las montañas. La primera visita que recibe la niña es la del médico de Clara, que viene para comprobar si es apropiado que ésta se acerque a ver a su pequeña amiga. En los Alpes, gracias a las bondades del lugar, al queso y a la leche de las cabras, el doctor recuperará el ánimo y la ilusión por vivir que había perdido
Por fin, un día aparece ante la cabaña un séquito formado por Clara, su abuela y los porteadores. La amiga de Heidi logra de su abuela autorización para quedarse en la montaña y, a partir de ese momento, las dos niñas y Pedro el pastor correrán divertidas aventuras, mientras disfrutan de la Naturaleza. Con posterioridad, estos dos libros se fusionaron en uno, aunque algunas editoriales mantuvieron los dos títulos.
Este relato infantil, inocente, lleno de valores humanos y un auténtico canto a la naturaleza, fue escrito por la suiza Johanna Spyri (1827/1901). Realmente es un cuento de hadas donde los malos se hacen buenos, las clases sociales interaccionan sin obstáculos, la vida rural triunfa sobre la urbana, los ricos son dadivosos y los pobres aceptan su situación con resignación, y, además, la tradición y la sencillez vencen a la modernidad y la comodidad. El libro viene acompañado de magníficas ilustraciones de José Llovera, lo mismo que la cubierta
Tanto Heidi como Otra vez Heidi son libros nostálgicos, escritos con pasión, en los que la autora se detiene en los pequeños detalles para transmitir sensaciones que consiguen engañar a los sentidos. Una muestra de ello es la descripción que hace de la cama de paja de Heidi. Nos convence de que es más cómoda, olorosa y ergonómica que el mejor colchón que se pueda comprar.
En zapatillas o en zapatos os invitamos a sumergiros en la historia romántica, ingenua, poética y bienintencionada de Heidi y Otra vez Heidi, que poco tienen que ver con los famosos dibujos japoneses que catapultaron a la fama a la niña, al abuelo, a Pedro, a Clara, al Señor Sesseman, al doctor, a la abuela de Clara, a la abuela de Pedro, a la madre de Pedro, a la tía Dete, a la señorita Rottenmeier, a Sebastian, y las cabras Blanquita y Diana.








