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Receta: Panellets

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Panellets Si el sábado pasado preparábamos En zapatillas o en zapatos pastissets, hoy volvemos a elegir otro dulce de la zona mediterránea. En esta ocasión, vamos a elaborar panellests, una especie de bolitas de mazapán con piñones. Son originarios de Cataluña, de la Comunidad Valenciana y de Baleares. Tradicionalmente, los panellets se comían en la fiesta de Todos los Santos. Esta receta es aún más sencilla y rápida de elaborar que los pastissets, así que no hay disculpa para no hacerlos. Ingredientes : 200 gramos de almendra molida sin tostar 200 gramos de azúcar Ralladura de 1 limón 2 claras 2 yemas 120 gramos de piñones (Nota: Es fundamental que la almendra sea de calidad. La cantidad de piñones es aproximada). Elaboración : En un bol ponemos la almendra, el azúcar, la ralladura de limón y las claras. Mezclamos bien la masa hasta formar una bola. De la bola grande de mazapán, hacemos bolitas del tamaño de una pelota de pin...

Panellets

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Panellets Si el sábado pasado preparábamos En zapatillas o en zapatos pastissets, hoy volvemos a elegir otro dulce de la zona mediterránea. En esta ocasión, vamos a elaborar panellests, una especie de bolitas de mazapán con piñones. Son originarios de Cataluña, de la Comunidad Valenciana y de Baleares. Tradicionalmente, los panellets se comían en la fiesta de Todos los Santos. Esta receta es aún más sencilla y rápida de elaborar que los pastissets, así que no hay disculpa para no hacerlos. Ingredientes : 200 gramos de almendra molida sin tostar 200 gramos de azúcar Ralladura de 1 limón 2 claras 2 yemas 120 gramos de piñones (Nota: Es fundamental que la almendra sea de calidad. La cantidad de piñones es aproximada). Elaboración : En un bol ponemos la almendra, el azúcar, la ralladura de limón y las claras. Mezclamos bien la masa hasta formar una bola. De la bola grande de mazapán, hacemos bolitas del tamaño de una pelota de ping pong. Rebozamos las bolitas en los piñones. Cubrimos la b...

Libros y lecturas: Otra vez Heidi

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Otra vez Heidi Tenía ocho años cuando mi  tía Luisa  me regaló el libro de  Heidi . Previamente me hizo un elogio y un resumen del libro tan apasionados, que me estimuló tanto que esa misma noche me pasé horas leyéndolo en la cama. Al día siguiente, a la vuelta del colegio lo acabé. Quedé tan entusiasma con el libro que supliqué a mi  abuela Tina  que lo leyera, confiando en convencerla de que me comprara la continuación  Otra vez Heidi . A ella le gustaba también mucho leer. La diferencia entre las dos estribaba en que ella leía a velocidad de tortuga y yo leía, y aún leo, a velocidad de crucero. Afortunadamente, mi abuela tardó solo una semana en leerlo y quedó tan enamora de  Heidi  como yo, así que no dudó en comprarme la continuación. En la edición original, el primer libro,  Heidi  (1880), termina con la vuelta de la niña a la cabaña del abuelo en la montaña, con la promesa de que Clara la visitará para recorr...

Libros y lecturas: Otra vez Heidi

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Otra vez Heidi Tenía ocho años cuando mi  tía Luisa  me regaló el libro de  Heidi . Previamente me hizo un elogio y un resumen del libro tan apasionados, que me estimuló tanto que esa misma noche me pasé horas leyéndolo en la cama. Al día siguiente, a la vuelta del colegio lo acabé. Quedé tan entusiasma con el libro que supliqué a mi  abuela Tina  que lo leyera, confiando en convencerla de que me comprara la continuación  Otra vez Heidi . A ella le gustaba también mucho leer. La diferencia entre las dos estribaba en que ella leía a velocidad de tortuga y yo leía, y aún leo, a velocidad de crucero. Afortunadamente, mi abuela tardó solo una semana en leerlo y quedó tan enamora de  Heidi  como yo, así que no dudó en comprarme la continuación. En la edición original, el primer libro,  Heidi  (1880), termina con la vuelta de la niña a la cabaña del abuelo en la montaña, con la promesa de que Clara la visitará para recorrer juntas los prados y...

Receta: Pastas crujientes de avellana y café

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Pastas crujientes de avellana y café Este dulce es uno de los más sencillos de preparar de todos los que hemos publicado En zapatillas o en zapatos . Las pastas de avellana y café son finas, duras y extremadamente crujientes, con un sabor increíble que perdura en el paladar. Nosotros hemos hecho la masa en el robot de cocina, pero se hace en un momento de manera manual. Únicamente hay que echar todos los ingredientes en un bol y batirlos. Lo peor que tienen las pastas crujientes de avellana y café es que, a menudo, se acaban antes de llevarlas a la mesa. Ingredientes : (salen 24 unidades) 150 gramos de avellanas peladas y picadas 24 avellanas peladas enteras 2 claras 190 gramos de azúcar 30 gramos de maizena 3 cucharas de café descafeinado instantáneo (Nota: El azúcar puede ser blanco o moreno. La maicena se puede sustituir por harina de arroz). Elaboración : En el robot de cocina introducimos 150 gramos de avellanas y las tritura...

Pastas crujientes de avellana y café

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Pastas crujientes de avellana y café Este dulce es uno de los más sencillos de preparar de todos los que hemos publicado En zapatillas o en zapatos . Las pastas de avellana y café son finas, duras y extremadamente crujientes, con un sabor increíble que perdura en el paladar. Nosotros hemos hecho la masa en el robot de cocina, pero se hace en un momento de manera manual. Únicamente hay que echar todos los ingredientes en un bol y batirlos. Lo peor que tienen las pastas crujientes de avellana y café es que, a menudo, se acaban antes de llevarlas a la mesa. Ingredientes : (salen 24 unidades) 150 gramos de avellanas peladas y picadas 24 avellanas peladas enteras 2 claras 190 gramos de azúcar 30 gramos de maizena 3 cucharas de café descafeinado instantáneo (Nota: El azúcar puede ser blanco o moreno. La maicena se puede sustituir por harina de arroz). Elaboración : En el robot de cocina introducimos 150 gramos de avellanas y las trituramos. A continuación añadimos las claras, el azúcar, ...