Receta: Sopa de pan y ajo


Sopa de pan y ajo

A pesar de que las sopas no son populares en la actualidad ni han entusiasmado nunca a los niños y a los jóvenes, hoy vamos a apostar por una sopa clásica que casi podemos asegurar que ha desaparecido de los menús familiares. Queda residualmente como colofón gastronómico, a primera hora de la mañana, de cenas de celebraciones y fiestas nocturnas.

La sopa de pan ha sido considerada tradicionalmente como un plato de pobres, de pastores y de épocas de escasez. Y lo cierto es que esta sopa está buenísima, entona el cuerpo, da energías, es barata y fácil de cocinar. ¿Se puede pedir más?

Una vez más tengo que mencionar a mi abuela Tina porque era ella quien nos la preparaba para cenar con mucha frecuencia.  Y lo cierto es que nos gustaba a todos los hermanos.

A pesar de encantarme esta sopa, durante muchos años la he preparado en contadas ocasiones porque mis hijas la detestaban. Pero, como ocurre con tantas otras cosas, ahora que son adultas les gusta y me la piden con frecuencia. 





Ingredientes:

Pan cortado en trozos pequeños (Aproximadamente un ¼ de una barra normal de pan)
¼ de cebolla
3 dientes de ajo
2 huevos
1 cuchara de pimentón dulce
Perejil
4 cucharas de aceite de oliva
½ guindilla o cayena sin semillas, cortada en tres trozos

(Nota: Es preferible que el pan sea duro, del día anterior por lo menos. La cantidad de guindilla se puede alterar según las preferencias de los comensales).

Elaboración:

En una olla se pone el aceite a calentar. Cuando está caliente, se incorpora el ajo y la cebolla picada.



Cuando el ajo y la cebolla están dorados, se añade el pan y se rehoga.



Cuando el pan también está dorado, echamos el pimentón y la guindilla, procurando que no se quemen.



Añadimos agua caliente. Aproximadamente 3 vasos de agua.



Dejamos hervir la sopa y añadimos el perejil.



Después de que la sopa haya hervido diez minutos, añadimos los huevos batidos. Dejamos otros tres minutos que siga hirviendo, revolviendo con frecuencia para que los huevos no se hagan tortilla.



Apagamos el fuego y servimos la sopa.

(Nota: La cantidad de agua depende de la cantidad de pan. Es preferible añadir el agua poco a poco para que no nos quede demasiado caldosa la sopa. Hay que tener en cuenta que el pan absorbe agua y crece).



Seguro que la Sopa de pan y ajo al estilo Tina asombrará a más de uno.



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