Aficiones y pasatiempos: Abecedarios de punto de cruz
Abecedarios de punto de cruz
El bordado, o bordadura, es una
artesanía que consiste en la ornamentación o adorno de una superficie flexible,
piel o tejido, con hebras textiles o pequeños elementos minerales, manipulados
con la ayuda de una aguja. Los bordados han adornado, desde los tiempos más remotos, tanto los trajes como los mantos o las indumentarias de sacerdotes y guerreros, así como las banderas o los tejidos
domésticos, como son los manteles, las toallas, la ropa de cama o las camisas. El bordado cumple una doble finalidad: funcional y decorativa.
El punto de cruz es una de las formas de bordado más antigua y popular que se conocen. Consiste en ir contado los hilos del tejido, sobre el que se está trabajando, y realizar un dibujo o un diseño concreto mediante puntadas diagonales, una encima de la otra, que forman una cruz. Con este tipo de bordado simple, se pueden conseguir grandes resultados.
Los materiales que se necesitan para bordar en punto de cruz son la tela, que acostumbra a ser de lino, de panamá, de aida o de lugana; el hilo, que suele ser de algodón mouliné, de seis cabos; las agujas, con punta o sin punta; la tijera, imprescindible; y el bastidor, que es opcional y permite tensar la tela de forma uniforme, y que los dedos no ensucien la labor. También hay que mencionar el patrón o el motivo, que es la imagen o el dibujo que se borda.
En zapatillas o en zapatos os mostramos parte de la impresionante tarea llevada a cabo por Loli, que ha convertido su afición por el bordado de punto de cruz en un arte. Hoy podemos admirar su serie de bordados realizados sobre distintos patrones de abecedarios, que presentan variadas decoraciones: figuras geométricas, flores, cestas, frutas, fechas, animales y mobiliario.
Todos estos bordados, que han sido enmarcados como cuadros, están realizados en tela lugana, que compra por metros y recorta según las medidas de cada patrón. Los hilos que ha utilizado son madejas de mouliné DMC, trabajadas con dos hilos, siendo la aguja que emplea de punta redonda.
Sin duda alguna, estos bordados
son el resultado de muchas horas de trabajo, de una afición desmesurada por el
bordado, de ingentes dosis de paciencia y de la innata capacidad que tiene Loli para
hacer auténticas maravillas con todo tipo de agujas. Lo mismo salen de sus manos el abrigo de moda, el tapete de encaje de bolillos, la cortina del salón, la funda del sofá, o la chaqueta
de bebé más amorosa del mundo.









