Decoración: Adornos navideños
Adornos navideños
Nos guste o no, la Navidad ha llamado a nuestras puertas días pasados para acompañarnos durante semanas. En este tiempo, en el que los lunes son menos lunes, y las semanas nos ofrecen comidas, reuniones, buenos deseos y nuevas promesas, nuestras casas son las primeras en notar los cambios de los hábitos familiares. La Navidad es un periodo de encuentros y desencuentros que transciende el ámbito religioso para convertirse en social y universal.
No hay mejor anuncio para mostrar públicamente que el espíritu de la Navidad nos ha invadido que colgar en la puerta de nuestra casa una guirnalda o corona de Navidad, cuyo origen se remonta a una periodo anterior al propio cristianismo. A pesar de sufrir grandes cambios a lo largo de su historia, sigue simbolizando la alegría de la Navidad. De ahí que la utilicemos para adornar las viviendas y los locales.
El Belén, Nacimiento o Pesebre, como también se le conoce, a pesar de perder seguidores a favor del árbol y de Papá Noel, sigue presente en multitud de hogares. Es el símbolo cristiano más relevante de la Navidad. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando San Francisco de Asís reprodujo el pesebre en la Nochebuena de 1223, en una cueva italiana, para conmemorar el nacimiento de Jesucristo. Esta costumbre se popularizó a partir del siglo XV en toda Europa.
Sin duda alguna, el gran triunfador de los últimos años es Papá Noel, conocido en otras latitudes por Santa Claus o San Nicolás. Es el personaje bonachón que trae regalos a los niños la noche del 24 al 25 de diciembre. Su origen se remonta al mito solar del solsticio de invierno. El cristianismo trasladó este culto a la figura del Obispo Nicolás, que vivio en Anatolia (actual Turquia, en el siglo IV), siendo muy venerado por los cristianos de la Edad Media.
El mejor colofón a la Navidad es la llegada de los dadivosos Reyes Magos, cargados de sorpresas y regalos para niños y mayores, sin tener demasiado en cuenta la conducta mostrada a lo largo del año precedente. El origen de estos reyes tan espléndidos hay que buscarlo en los relatos que explican el nacimiento del Niño Jesús. En el siglo XIV, un monje benedictino identificó a los tres Reyes como la representación de Europa, Asia y África. El número de Reyes Magos varía considerablemente según los lugares, hasta el punto de afirmar que son doce en Armenia.
El árbol de Navidad, presente tanto en espacios públicos como privados, es un elemento decorativo típico de estas fiestas. En la actualidad, los ejemplares de plástico, que imitan a las naturales coníferas, llevan la delantera por su bajo coste, ya que se conservan de un año a otro, y por la comodidad que supone no tener que cuidarlos. Su origen está relacionado con el culto al dios del sol y de la fertilidad, Frey, del Norte de Europa. En fechas cercanas a la Navidad, los habitantes adornaban un árbol perenne para celebrar su nacimiento. San Bonifacio (680/754) cristianizó este culto, pasando el árbol a simbolizar el amor de Dios.
A partir de estos símbolos, han surgidos muchos otros que están relacionados directamente los unos con los otros: renos, leñadores, mulas, bueyes, pastores, abetos, ángeles, etc. Además, el periodo cronológico frío y de escasez de luz que marca el otoño/invierno en estas fechas en Europa y en Estados Unidos, aporta nuevos elementos a los detalles navideños. De esta forma, la nieve, los muñecos de nieve, los gorros, el fuego, las luces y todo lo que tenga relación con el frío, ocupan un lugar destacado en la decoración navideña.
Los detalles navideños que ilustran esta entrada corresponden a la decoración navideña de Una vivienda de alquiler cómoda, juvenil y divertida, publicada el 5 de octubre. Los adornos son sencillos y adaptados al tamaño del piso y al presupuesto de la joven pareja que lo habita.
En zapatillas y en zapatos os mostraremos los próximos días más hogares vestidos de gala para recibir a familiares y amigos en estas fiestas.









