Adornos navideños Nos guste o no, la Navidad ha llamado a nuestras puertas días pasados para acompañarnos durante semanas. En este tiempo, en el que los lunes son menos lunes, y las semanas nos ofrecen comidas, reuniones, buenos deseos y nuevas promesas, nuestras casas son las primeras en notar los cambios de los hábitos familiares. La Navidad es un periodo de encuentros y desencuentros que transciende el ámbito religioso para convertirse en social y universal. No hay mejor anuncio para mostrar públicamente que el espíritu de la Navidad nos ha invadido que colgar en la puerta de nuestra casa una guirnalda o corona de Navidad, cuyo origen se remonta a una periodo anterior al propio cristianismo. A pesar de sufrir grandes cambios a lo largo de su historia, sigue simbolizando la alegría de la Navidad. De ahí que la utilicemos para adornar las viviendas y los locales. El Belén, Nacimiento o Pesebre, como también se le conoce, a pesar de perder seguidores a favor ...