Paseando por el mundo: El calendario de Adviento


El calendario de Adviento

El Adviento, que significa llegada o venida, señala el inicio del periodo litúrgico cristiano. Empieza el domingo más próximo a San Andrés (30 de noviembre) y comprenden las cuatro semanas anteriores a la llegada de la Navidad. Es un periodo de espera y de preparación para la conmemoración de la llegada de Jesucristo a la tierra.


Martín Lutero (1483/1546) hizo de la Navidad una fiesta familiar, con regalos para los niños el día de San Nicolás. Para facilitar esa espera, surgieron distintas costumbres como la de pintar en las paredes con tizas unas rayas para ir borrando los días que faltaban; encender una vela cada día de Adviento; añadir pajas al belén; o regalar golosinas a los niños.


A finales del siglo XIX, las familias evangelistas alemanas seguían con las costumbres de tachar con tiza los días que faltaban para el 25 de diciembre y de fabricar una corona de muérdago con cuatro velas, que encendían una cada domingo de Adviento.


El calendario de Adviento es un calendario que cuenta hacía atrás, desde el día 1 de diciembre hasta el 24 de diciembre, y que tiene 24 puertas o ventanas en las que se esconden 24 sorpresas. Algunos calendarios españoles alargan las casillas hasta el 6 de enero, fecha de la llegada de los Reyes Magos.



Su origen se relaciona con las costumbres señaladas del periodo de Adviento. Se afirma que el primer calendario de Adviento impreso data del año 1902, y salió de la Librería Protestante de Hamburgo. Un año más tarde, en Múnich, se vendieron unas imágenes coloreadas para ser recortadas y pegadas en las 24 casillas del calendario. En 1920 surgieron los primeros calendarios con puertas o ventanas que contenían una imagen. A partir de 1950, el calendario se popularizó y se extendió por Europa y América. En estos años, comenzó la costumbre de sustituir las imágenes por chocolates y golosinas.




Como curiosidad, señalar que el calendario de Adviento más grande del mundo se encuentra en la ciudad alemana de Leipzig, cuyas puertas miden 2 por 3 metros. Por su parte, en Turckheim, un pueblo de la región de Alsacia, en Francia, se levanta en la plaza del Ayuntamiento de la ciudad un calendario gigante. Cada tarde, a las cinco, varios personajes, con estrellas y faroles, muestran una ventana iluminada, que recuerda a un personaje o a un acontecimiento tradicional del período de Navidad.



Los calendarios de Adviento nos endulzan el tiempo de espera previo a la Navidad. Por ese motivo, los adultos tienen sus propios calendarios, cuyo contenido es más variado que el infantil, reducido a dulces y pequeños juguetes. De esta forma, podemos encontrar como sorpresas productos de belleza, bombones de calidad, joyas, o cualquier cosa que se nos ocurra.


Para conquistar el mercado internacional, las figuras religiosas (María, San José, el Niño Jesús, etc.) se han ido sustituyendo por imágenes más universales, tales como árboles, osos, dibujos animados, o personajes famosos. Actualmente, existen miles de modelos de calendarios de Adviento, con formas muy diferentes.



En zapatillas y en zapatos no queremos perder la oportunidad de empezar mañana a abrir la primera ventana de nuestro calendario de Adviento para recoger la sorpresa.

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