Receta: Pechugas de pollo con beicon y queso


Pechugas de pollo con beicon y queso

Hoy vamos a preparar una receta divertida que resulta muy atractiva  a niños y jóvenes. Tiene la ventaja de poderse congelar  y de comerse tanto fría como caliente. Además, es perfecta para llevar al trabajo o al centro de estudios.

Si se cortan en trocitos pequeños  las pechugas una vez hechas,  son ideales para servir como canapé.

Cocinadas así las pechugas, tenemos la ventaja de no manchar la cocina, de utilizar solo una fuente y de poder dedicarnos a otras actividades, mientras se hacen en el horno.


Ingredientes:

10 pechugas de pollo finas
10 lonchas de beicon
10 lonchas de queso

(Nota: Se puede utilizar cualquier variedad de queso pero es preferible el de sándwiches porque se funde muy bien).

Elaboración:

En una fuente apta para horno se distribuye el beicon. Yo he necesitado dos fuentes al preparar tantas pechugas.


Encima de cada loncha de beicon, se coloca una pechuga de pollo.


Encima del pollo se pone una loncha de queso, que cortamos para poder cubrir con ella toda la pechuga.


Metemos la fuente en el horno a 200 grados. No es necesario que esté precalentado. Al ser dos bandejas, y para no consumir más electricidad y ahorrar tiempo, he puesto una debajo de la otra. En el caso de tener una bandeja, la colocamos en la parte media del horno. Dejamos las pechugas hasta que el queso se funda. Aproximadamente tarda entre 20 y 30 minutos, dependiendo del horno.

Cuando el queso de  las pechugas de la bandeja superior está fundido (llevan ventaja sobre las inferiores) intercambiamos de lugar las fuentes.


Cuando están doradas las pechugas de la bandeja superior, las sacamos.


Retiramos de la fuente, con la ayuda de una cuchara, el jugo que han desprendido.


Es el momento de separar aquellas pechugas que se han unido al fundirse el queso y de  pasarlas a un plato para servirlas o para dejarlas enfriar y congelar.


El olor que desprende invita a comerlas.


 (Nota: Como siempre hay que estar un poco pendientes del horno para que el queso no se queme).

A pesar de que este plato ha perdido la mayor parte de la grasa en el jugo que hemos retirado, puede servirse como único plato si se acompaña de una ensalada.

Denominaremos esta receta como Pechuga de pollo al horno sobre lecho de beicon y bajo manto de queso fundido. 











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