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Mostrando las entradas etiquetadas como Sardinero

Paseando por el mundo: El poder de la naturaleza

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En zapatillas  o en zapatos no nos hemos podido resistir a mostraros unas preciosas fotografías de un mar Cantábrico embravecido en las Playas del Sardinero, en una mañana de febrero con viento del sur. El espectáculo que la Naturaleza nos ofrecía era tan grande y hermoso que las palabras estaban de más. El cielo cubierto, el aire cálido, las olas de espuma blanca, la temperatura alta y la luz tenue nos ofrecían un escenario tan bello como extraño. Llevábamos días con grandes mareas y fuertes vientos que lograron desnudar de arena las playas. Por ese motivo, las duchas, las escaleras y muchos de los soportes de los juegos infantiles han quedado al descubierto. La luz jugaba con nosotros. Tan pronto la sombra nos envolvía como la claridad asomaba entre las compactas nubes. Los entusiastas surfistas, los valientes bañistas, los asombrados paseantes y las alegres mascotas disfrutamos asombrados y emocionados de la fuerza y la belleza de la Naturaleza.

Paseando por el mundo: Fútbol de playa

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A quien vive o ha vivido cerca del mar, le resulta difícil y duro alejarse de la costa. La mar, como la llaman los marineros, te atrapa y no te permite escapar de ella. Soy consciente de la gran fortuna que tengo de residir en Santander, donde el potente y vigoroso Mar Cantábrico marca carácter. Vivir en la costa es un privilegio que no tiene precio. Los pueblos y las ciudades con puerto y playa gozan de amplios espacios naturales públicos, que facilitan tanto la diversión y los juegos de los niños como la sociabilidad de los mayores. La ciudadanía, por tanto, convive y se moldea con la Naturaleza. Pasear por el puerto o cerca del mar es una actividad gratuita que aporta bienestar. El tiempo pasa rápidamente cuando contemplamos el ir y venir de las olas, de los bañistas, de los surfistas o de los barcos. No importa que sea verano, primavera, otoño o invierno, siempre es el mar un lugar de encuentros y reencuentros. El tiempo atmosférico pocas veces resulta un obstáculo para acercarse a...

Paseando por el mundo: La magia del Sardinero (Santander)

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La magia del Sardinero (Santander) Nunca me canso de decir que soy una privilegiada por vivir en un entorno maravilloso, rodeada de mar y de naturaleza, en el que el sonido de los pájaros y del silencio aún es posible. Salir de casa y pasear por parajes urbanos llenos de encanto, en los que el azul y el verde se fusionan, es un sueño, que no se paga con todo el dinero del mundo. En este invierno tan extraño, en el que las temperaturas son más propias de una primavera avanzada o de un primerizo verano, el último domingo amaneció tan luminoso y azul que el día nos invitaba a salir para disfrutar del buen tiempo. Con la compañía inmejorable de  Moka , la caniche más simpática y tierna del mundo, salí a pasear y a disfrutar de todo lo que el entorno me ofrecía.  Resulta, cuando menos, asombroso que una perrita de poco más de tres kilos sea capaz de caminar kilómetros sin el menor atisbo de cansancio. A pesar de ser media mañana, las playas del...

Paseando por el mundo: La magia del Sardinero (Santander)

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La magia del Sardinero (Santander) Nunca me canso de decir que soy una privilegiada por vivir en un entorno maravilloso, rodeada de mar y de naturaleza, en el que el sonido de los pájaros y del silencio aún es posible. Salir de casa y pasear por parajes urbanos llenos de encanto, en los que el azul y el verde se fusionan, es un sueño, que no se paga con todo el dinero del mundo. En este invierno tan extraño, en el que las temperaturas son más propias de una primavera avanzada o de un primerizo verano, el último domingo amaneció tan luminoso y azul que el día nos invitaba a salir para disfrutar del buen tiempo. Con la compañía inmejorable de  Moka , la caniche más simpática y tierna del mundo, salí a pasear y a disfrutar de todo lo que el entorno me ofrecía.  Resulta, cuando menos, asombroso que una perrita de poco más de tres kilos sea capaz de caminar kilómetros sin el menor atisbo de cansancio. A pesar de ser media mañana, las playas del Sardinero, las terrazas, los paseos y...