Nuestras mascotas: Las mascotas no son de coger y tirar

Las mascotas no son de coger y tirar

En zapatillas o en zapatos os recordamos una vez más que las mascotas no son objetos de coger y tirar, o lo que es lo mismo, no son juguetes que se pueden romper o eliminar cuando nos cansamos de ellos.

Estamos en unas fechas muy proclives a regalar mascotas, con el fin de sorprender a los pequeños de la casa o para satisfacer algún capricho pasajero, sin ser conscientes del paso que estamos dando.

Las mascotas son seres vivos y, por lo tanto, necesitan cuidados, cuestan dinero y tienen su propia personalidad. Todo cachorro requiere un largo aprendizaje hasta convertirse en adulto. Y en este periodo es imprescindible la presencia de un humano paciente, que sepa guiar sus pasos por un camino divertido y, a la vez, estresante.

El periodo de cachorro como juguete o peluche dura unos meses y, antes de que nos demos cuenta, aquella pequeña bola de pelo, quizás pesa ya 30 kilos, o echa babas, o lleva 2 sillas destrozadas, o cada vez que salta retumba toda la casa, o, simplemente, ya no nos hace gracia sacarlo a pasear o limpiarle el arenero. Ha dejado de ser divertido y se ha convertido en una  pesada obligación, que, encima, cuesta dinero.

Desgraciadamente, en este punto muchos más desalmados de los que cabría pensar o esperar, abandonan la mascota en la calle o en el monte, o la acercan, en el mejor de los casos, a una protectora de animales. Se deshacen sin dolor ni remordimientos del animal, que ama y sufre.

Para los que abandonan las mascotas o las maltratan la vida sigue adelante, sin preocuparse por el futuro de la mascota de la que eran responsables. Por el contrario, para el animal empieza un calvario que, desgraciadamente, en demasiadas ocasiones no tendrá un final feliz.

Afortunadamente, quien acoge una mascota en casa, tras un periodo de meditación, consciente de los compromisos que va a adquirir, y con el beneplácito y la aprobación de todos los miembros de la familia, recibirá infinitamente más de la mascota de lo que él le dará a ésta. Su vida será, a partir de ese momento, más satisfactoria y mejorará como persona.

Tener una mascota es una de las mejores cosas que nos pueden pasar en la vida. Con las mascotas conocemos el amor desinteresado y la lealtad. La diversión, la sonrisa y la alegría siempre van parejas a nuestros amigos peludos.

Compartir nuestro hogar con una mascota nos hace más tolerantes, más sociables, más optimistas y menos depresivos. Crecer en una casa con un animal hace más responsables a los niños y les inculca un mayor sentido de la justicia.

Entre todos los que amamos a las mascotas tenemos que lograr que en estas fiestas no se regale ni un solo animal de coger y tirar.

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