Paseando por el mundo: Brasov (I)
Brasov (I)
En el centro de Rumanía, a ciento sesenta kilómetros de Bucarest, en la región de Transilvania, se encuentra la medieval Brasov. La ciudad, de poco más de doscientos cincuenta mil habitantes, está a los pies de la Montaña de Tampa, rodeada de bosques, campos y bellos pueblos de iglesias fortificadas. Justamente, se levanta en el enclave en el que se unen los majestuosos Montes Cárpatos y la impresionante Depresión de Brasov.
A doce kilómetros del centro urbano se halla la estación de esquí Poiana Brasov, una de las más famosas y concurridas del país. Su privilegiada situación y una infraestructura desarrollada han conseguido atraer numerosas actividades económicas y culturales, tanto en los meses cálidos como en los invernales.
Además,
al estar situada Brasov en la conocida como Ruta del Conde Drácula, es un
destino obligado para los miles de turistas y curiosos que se acercan a conocer
el castillo de este personaje más mítico que real.
Lo que más sorprende de la ciudad, rica en patrimonio artístico e histórico, es la tranquilidad y el buen ambiente que se respira en sus numerosas calles peatonales, llenas de color y de vida. La tradición y la modernidad se dan la mano en la ciudad.
Los sajones llegaron a la ciudad en el siglo XII y fueron los encargados de levantar la mayoría de los principales monumentos que aún hoy se pueden contemplar. A consecuencia de los continuos ataques de turcos y mongoles, los sajones fortificaron la ciudad entre los años 1400 y 1650.
Desde la llegada de los sajones, los rumanos se vieron sometidos a éstos, ya que controlaban el comercio y el gobierno. Los originarios del país solamente podían acceder a la ciudad por la Puerta de Schei, que conducía directamente al barrio del mismo nombre. En la actualidad son visitas obligada para cualquiera que se acerque a conocer Brasov la puerta y el barrio.














