Sesión de cine: Misterioso asesinato en Manhattan
De
la misma forma que tengo una pequeña colección de libros preferidos, que leo y
releo, también tengo mis películas favoritas, algunas de las cuales he visto
docenas de veces, hasta el punto de saberme algunos diálogos de memoria.
la misma forma que tengo una pequeña colección de libros preferidos, que leo y
releo, también tengo mis películas favoritas, algunas de las cuales he visto
docenas de veces, hasta el punto de saberme algunos diálogos de memoria.
Este
es el caso de Misterioso asesinato en Manhattan (1993). La primera vez que la vi fue el año de su estreno en un cine de mi añorado Oviedo. Desde ese día, y hasta el presente,
acostumbro a verla dos o tres veces en el año. La última, precisamente, la
semana pasada.
es el caso de Misterioso asesinato en Manhattan (1993). La primera vez que la vi fue el año de su estreno en un cine de mi añorado Oviedo. Desde ese día, y hasta el presente,
acostumbro a verla dos o tres veces en el año. La última, precisamente, la
semana pasada.
A
pesar de los años transcurridos, la película, de chispeante humor negro, se
mantiene tan fresca y divertida como el primer día. Los diálogos, los
personajes, las situaciones, el guion, la ambientación son tan perfectos que
no requieren ninguna modificación.
pesar de los años transcurridos, la película, de chispeante humor negro, se
mantiene tan fresca y divertida como el primer día. Los diálogos, los
personajes, las situaciones, el guion, la ambientación son tan perfectos que
no requieren ninguna modificación.
La
mezcla de humor, misterio, intimismo y crítica social en la filmografía de Woody Allen es una constante que en
esta obra tiene su mayor exponente. Cualquiera de las escenas de la
película nos regala una sonrisa. No hay que olvidar que provocar una sonrisa es
más difícil, y yo añadiría más elegante, que lograr una sonora carcajada. De
estas últimas, también hay muchas en la cinta.
mezcla de humor, misterio, intimismo y crítica social en la filmografía de Woody Allen es una constante que en
esta obra tiene su mayor exponente. Cualquiera de las escenas de la
película nos regala una sonrisa. No hay que olvidar que provocar una sonrisa es
más difícil, y yo añadiría más elegante, que lograr una sonora carcajada. De
estas últimas, también hay muchas en la cinta.
Confieso
que soy una admiradora de este director, que no tiene término medio, ya que se
le ama o se le odia. A menudo, me resulta complicado venerarlo. porque su
personalidad me disgusta. Sin embargo, consigo separar perfectamente su genialidad
como director de sus miserias como hombre.
que soy una admiradora de este director, que no tiene término medio, ya que se
le ama o se le odia. A menudo, me resulta complicado venerarlo. porque su
personalidad me disgusta. Sin embargo, consigo separar perfectamente su genialidad
como director de sus miserias como hombre.
Ni
que decir tiene que Diane Keaton,
junto con Woody Allen y el resto del
elenco, cumplen a la perfección con su papel. Lo cierto es que la nómina de
secundarios es impresionante: Alan Alda,
Anjelica Huston, Jerry Adler, Lynn Cohen y Zach Braff.
que decir tiene que Diane Keaton,
junto con Woody Allen y el resto del
elenco, cumplen a la perfección con su papel. Lo cierto es que la nómina de
secundarios es impresionante: Alan Alda,
Anjelica Huston, Jerry Adler, Lynn Cohen y Zach Braff.
En
zapatillas o en zapatos
os invitamos a visionar esta clásica película que os deleitará, tanto si la conocéis
como si la veis por primera vez.
zapatillas o en zapatos
os invitamos a visionar esta clásica película que os deleitará, tanto si la conocéis
como si la veis por primera vez.
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