Decoración: Un comedor con solera

Un comedor con solera
Nadie duda hoy de la importancia que tiene el comedor como un lugar privilegiado para reunir a la familia y a los amigos, en torno a una mesa, mientras se come y se habla en un ambiente discernido y placentero.

El comedor puede ocupar un espacio separado y propio en la casa, como ocurría tradicionalmente en las casas de la burguesía y la nobleza, o adscrito a otro espacio, bien sea la cocina o el salón. Hasta hace poco tiempo, se entendía por comedor de diario el de la cocina y por comedor de los domingos o de gala el que se utilizaba únicamente en ocasiones importantes.

Actualmente, triunfa la corriente de un único comedor integrado en la cocina y el salón. Y es que cocinar y comer son dos actividades claves en la vida familiar y social. El tiempo que se pasa en casa se ha reducido considerablemente como consecuencia de los trabajos, de los estudios y de las múltiples ocupaciones de los miembros de la familia. Por ese motivo, los momentos de elaborar las comidas y de compartirlas son periodos únicos y preciosos que se miman y se cuidan.

En general, el espacio destinado a comer se encuentra cerca de la cocina y consta de una serie de muebles básicos e imprescindibles, tales como la mesa para poner la vajilla y las viandas, y los asientos, además de un mueble, tipo aparador o vitrina, para guardar el menaje. Este mobiliario responde a estéticas muy distintas en función del estilo decorativo de la estancia y de la casa.

Y es que a la hora de decorar este espacio, hay que tener presente el estilo que prima en esa habitación para que se integre sin estridencias y resulte un lugar agradable para comer. La comodidad y la luminosidad deben ser las premisas primeras de un comedor. Para conseguirlo, no es necesario un gran presupuesto, únicamente imaginación y armonía.

El
comedor que hoy mostramos En zapatillas o en zapatos está integrado
en el salón, aunque goza de un amplio espacio claramente separado de la zona de
tertulia y de la televisión. En este caso, la amplitud de la estancia permite
que el lugar destinado a comer esté perfectamente definido y enmarcado.

El mobiliario, de calidad y con
solera, se ha ido modernizando y aligerando gracias a la pintura a la tiza y a
los complementos que se han ido renovando. El resultado es una estancia amplia,
luminosa, cómoda, agradable y versátil donde caben múltiples actividades.

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