Receta: Rosquillas de anís de Rosa

Rosquillas de anís de Rosa

Nuestra amiga Rosa, una experta cocinera, nos va a enseñar a hacer sus famosas y exquisitas rosquillas de anís. 

Rosa, junto con otros miembros de su familia, nos han regalado En zapatillas o en zapatos ricas recetas y fantásticos trucos. Gracias a su hermana Elena publicamos, el 17 de diciembre de 2017, los Cordiales al modo de Elena y Cómo crear un organizador de ganchillos, el 14 de marzo de 2017. A María Rosa, la madre de ambas, le debemos los Mejillones al modo de María Rosa, receta publicada en la entrada del 26 de diciembre de 2018.

Estos dulces se pueden tomar en el desayuno, en la merienda, en la comida, en la cena o como tentempiés a cualquier hora. El gran problema es conseguir que no se acaben las rosquillas antes de pasarlas a la fuente. 

Os animamos a que hagáis esta receta porque es rápida, fácil, económica y las rosquillas son insuperables. 


Ingredientes:

500 gramos de harina
10 cucharas de azúcar
1 sobre de levadura Royal
3 huevos
6 medidas de media cáscara de huevo de aceite de oliva
1 chorro generoso de anís
Aceite de oliva para freír
Azúcar para espolvorear

(Nota: Si se usa harina con levadura incorporada, no hay que añadir la levadura. La cantidad de harina puede incrementarse un poco, si al hacer la bola vemos que se pega demasiado).

Elaboración:

En un bol o fuente honda ponemos la harina, la levadura, el aceite, el azúcar, los huevos y el anís. Mezclamos.


Con la ayuda de una espátula, un tenedor, o con las manos amasamos todos los ingredientes, hasta formar con la masa una bola que se separa de las paredes del bol.


Ponemos un paño limpio en la encimera para colocar las rosquillas y que no se peguen. Tomamos un trozo de masa del tamaño de una nuez, y con las manos hacemos una bola. Si vemos que nos queda la masa muy pegajosa, añadimos un poco más de harina. 


Estiramos la bola y le damos la forma de rosquilla. Repetimos la operación hasta acabar con toda la masa.


Ponemos aceite en la sartén y, cuando está caliente, introducimos las rosquillas en pequeñas tandas.


Cuando las rosquillas se doran por un lado, les damos la vuelta para que se doren por el otro lado. Sacamos las rosquillas de la sartén y las ponemos en un plato cubierto de papel de cocina para que pierdan el exceso de aceite.


Cuando se acaban de freír todas las rosquillas, las rociamos con el azúcar.


Servimos las rosquillas de anís.

(Nota: Para que las rosquillas queden blandas por dentro y crujientes por fuera, conviene que son sean muy delgadas. Tampoco conviene que se frían mucho).


Una vez que se empiezan a comer las Rosquillas de anís de Rosa, es imposible parar.

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