Jardinería: Puesta a punto de nuestras plantas de interior
Puesta a punto de nuestras plantas de interior
En zapatillas o en zapatos creemos que es el momento de revisar nuestras plantas de interior para comprobar su estado y prepararlas para la llegada del calor y del incremento de horas de luz. También es muy buena época para incorporar algún ejemplar más. De esta forma, las plantas dispondrán de unos meses para adaptarse al nuevo medio, antes de que el sol invada con fuerza nuestras viviendas
Como todos los años, he tenido alguna baja entre mis plantas. Normalmente, se debe al exceso de riego que, por una causa o por otra, les apliqué. Y es que nunca me cansaré de repetir que las plantas mueren mucho más por exceso que por falta de agua. La mayoría de las plantas requieren solamente unos cuidados mínimos, agua y luz.
Acostumbro a tener en casa plantas que son capaces de superar tanto la sequedad que genera la calefacción en invierno como el exceso de calor del verano. Por ese motivo, los cactus, las suculentas, los potos, las peperomias, las cintas, los ficus, los troncos de Brasil, las palmeras de salón, los kalanchoes, las drácenas, las tillandsias o los espatifilos dominan.
Muchas de mis plantas llevan años haciéndome compañía y alegrando mi hogar. Como no quiero que crezcan demasiado para que no ocupen mucho espacio, acostumbro a abonarlas muy poco, a podarlas cuándo veo que han alcanzado el tamaño deseado y a trasplantarlas únicamente cuando su recipiente ha quedado muy pequeño y sobresalen las raíces por los agujeros destinados al drenaje.
Afortunadamente, cada día crece más el número de personas que se decide a crear un rincón verde dentro de casa. Este espacio natural embellecerá, alegrará y decorará el hogar pero, además, aportará grandes ventajas, al humidificar y purificar el ambiente, eliminando las toxicas y aromatizándolo. Por si todo esto fuera poco, las plantas consiguen también que nuestro estado anímico mejore considerablemente. En definitiva, las plantas nos regalan su hermosura y consiguen que nuestras casas sean más saludables.
Después de todo lo dicho, no es suficiente justificación para no tener plantas en casa, afirmar que no se tiene mano para ellas o que requieren demasiado tiempo, porque ni lo uno ni lo otro es cierto.













