Jardinería: Entró la primavera en casa

Entró la primavera en casa
Sorprendentemente, la primavera ha entrado en casa y ha infundido a mis plantas nueva vida. Este año el invierno en el Norte ha sido muy liviano, por no decir casi inexistente. Gozamos, además, de muchas horas de sol, con lo cual, las plantas de interior, en general, han recibido la llegada de la nueva estación con muy buen aspecto.

A pesar de ello, esta nueva etapa ha cambiado en pocos días la apariencia de mis plantas. En una semana, su color verde se ha hecho más intenso y numerosos brotes han surgido en todas ellas. Este renacer no es fruto de mis cuidados, sino que es la propia naturaleza la artífice de esta trasformación tan positiva. 

Hoy quiero presumir En zapatillas o en zapatos de este oasis interior que alegra e ilumina mi hogar. Parece increíble que estos pequeños y silenciosos seres vivos puedan alterar, modificar, decorar y sanear con su sola presencia una estancia o una vivienda. Ya hemos enumerado en entradas anteriores los numerosos beneficios que las plantas de interior nos aportan, sin demandar apenas cuidados o mantenimiento.

La razón de este renacer se debe a que la primavera es la estación en la que las plantas de interior y de exterior florecen, llenando de color cualquier rincón. Por este motivo, ahora es el momento del año que requieren las plantas una mayor dedicación. Ésta se reduce a controlar los riegos, abonarlas y prevenir o combatir las plagas con los productos más idóneos.

Durante la primavera y el verano, las plantas requieren más agua, ya que la evaporación por el sol y las altas temperaturas acostumbra a ser mayor. Aunque es verdad, que muchas de ellas están ya adaptadas a las altas temperaturas, sí en el invierno han convivido con la calefacción.

La primavera es el momento recomendado por los expertos para abonar las plantas y trasplantarlas, si fuera necesario. Es recomendable utilizar abonos naturales en pequeñas dosis, que solamente se incrementarán cuando lo necesiten. Las plantas, como las personas, deben adaptarse a la luminosidad de la estación, mientras sus organismos se activan con la aparición de la floración y los nuevos brotes.

Es muy importante vigilar las yemas, los brotes y los capullos de nuestras plantas, para descubrir si alguna plaga o enfermedad las ha atacado. Con el calor, las plantas corren mayor riesgo de sufrir invasiones no deseadas. Afortunadamente, en el mercado podemos encontrar multitud de productos capaces de acabar con el problema, a la vez que consiguen que nuestras plantas luzcan las mejores galas.

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