Decoración: Cómo dar mayor funcionalidad a un baño

Cómo dar mayor funcionalidad a un baño
Decidida a aprovechar al máximo el espacio disponible en un baño agaterado, ventilado y muy luminoso, trasladé a esta estancia la lavadora y la secadora. De esta forma, conseguí dos objetivos: mejorar la funcionalidad del baño y liberar espacio en la cocina y en la terraza tendedero.

El baño gozaba de suficientes metros para acoger ambos electrodomésticos. Sin embargo, era imprescindible superar dos retos para que esta irrupción no alterara la estética ni el uso habitual de dicho espacio. El primero consistió en disimular, en la medida de lo posible, la presencias de las dos máquinas. El segundo en vencer la escasa altura del techo en determinados lugares.

La solución vino de la mano de un armario realizado a medida por Fernando, un gran ebanista. La fabricación de este armario tuvo en cuenta varios factores; tales como diseñar un fondo diez centímetros mayor que el de los aparatos. De esta forma, se pueden dejar las puertas entreabiertas de los electrodomésticos dentro del armario para facilitar su ventilación.

Por otra parte, era imprescindible que las puertas tuvieran rejillas estéticas para poder utilizar la lavadora y la secadora con las puertas cerradas. Con esta recurso, el ruido ambiental se reduce considerablemente. Además, la fisonomía de las puertas no podía desentonar con el resto del mobiliario del baño.

La distribución interna del armario, sencilla y funcional, contiene baldas para las toallas en un lado, y para la cesta de la ropa sucia y los detergentes en el otro. Tiene cuatro grandes puertas que, sin embargo, no generan sensación de agobio o de volumen pesado. Se remató el armario con una escayola similar a la que ya existía.

Para crear esta zona de colada, fue necesario retirar el bidé. Se aprovechó para instalar los electrodomésticos la gran amplitud que había entre la pared y la ducha. El paso que ha quedado tras la reforma delante de la ducha es lo suficientemente ancho para moverse por él con comodidad. Afortunadamente, en esta área del baño contábamos con enchufes y tomas de agua.

El baño tenía ya un armario empotrado que actualizamos. Lo hemos vuelto a lacar, tanto por dentro como por fuera, y cambiado los tiradores por otros similares a los del armario nuevo. También alteramos su división interna para poder guardar la tabla de planchar.

Para lograrlo se unificó internamente el armario. Anteriormente tenía dos partes independientes con dos puertas en la parte inferior y una en la superior. Ahora es un único armario con las puertas en dos niveles. 

Aprovechamos la ocasión también para introducir algunos cambios en la decoración. Un baño no tiene porqué ser un lugar frío o desangelado. La única condición imprescindible en él es una higiene extrema. A partir de esta premisa, se pueden crear infinitas variantes decorativas, de acuerdo a la imaginación de cada uno.

El parabán se ha situado en un lugar estratégico, debajo de la ventana entre los dos armarios. En la parte inferior se ha colocado la cesta de la ropa para planchar. Con estos pequeños cambios hemos conseguido mayor comodidad al reunir en un mismo espacio todas las actividades relacionadas con el tratamiento de la ropa.

En zapatillas o en zapatos os recordamos una vez más que, con un poco de imaginación, cualquier espacio puede resultar encantador y albergar varios cometidos. Debemos compaginar funcionalidad y estética para que el resultado sea satisfactorio y sorprendente.

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