Aficiones y pasatiempos: Casas de muñecas (XVI)
Casas de muñecas (XVI)
En zapatillas o en zapatos deseamos disculparnos por los colores tan fantasmagóricos que tienen hoy las fotografías. La explicación es sencilla: las fotos se tomaron de noche, con luz artificial e indirecta. Por suerte, esta iluminación resulta cálida.
Hoy nos vamos a centrar en el primer piso de la vivienda. Sin duda alguna, es en estos espacios donde faltan más cosas por hacer, tanto en decoración como en mobiliario. Hay cinco huecos en la planta, de tamaños muy dispares.
En la esquina se encuentra la habitación más grande. Se trata de un salón, que cuenta con dos zonas claramente diferenciadas. Una está destinada a la tertulia y a la televisión. Para este fin se han instalado dos cómodos sofás, una chimenea que da calor a la sala, y un televisor de última generación. El sillón orejera, estratégicamente colocado entre la ventana y la librería, es el rincón perfecto para la leer. La iluminación de la sala es indirecta, proviene de la lámpara de pie.
Al lado del salón, se encuentra uno de los dormitorios infantiles. Gracias a su tamaño, se han podido instalar dos camas en paralelo, un armario, una estantería para libros y juguetes y un rincón de trabajo con una mesa y dos sillas. A pesar de este mobiliario, aún queda espacio suficiente para que los niños jueguen. También en este caso una lámpara de pie es la encargada de iluminar la estancia.
El baño de esta planta es sencillo pero coqueto. En lugar de ducha, dispone de la clásica bañera con patas, que aporta la nota romántica. El mueble del lavabo tiene un armario con gran capacidad de almacenaje. La alfombra de flores azules aporta la nota de color. Una lámpara similar a las anteriores alumbra el espacio.
Al lado del baño se encuentra una pequeña habitación, que aún no tiene definido su uso. Por tal motivo, se encuentra sin amueblar y sin decorar. Entre las posibilidades barajadas para este espacio figuran convertirla en un dormitorio de adolescente, en un vestidor o en el cuarto de los juegos. De todas estas opciones, de momento, la que parece tener más probabilidades es la última.
La última habitación de este piso es el dormitorio de los abuelos. A pesar de que aún le faltan multitud de detalles, tales como las colchas, los cojines, o los cuadros, la estancia se ve bonita, amplia, cómoda y funcional. En este caso, la iluminación la aportan las luces de las lámparas situadas en las mesitas de noches. Sin duda alguna, este dormitorio invita al descanso.












