Paseando por el mundo: El castillo de Trakai (Lituania)
El castillo de Trakai (Lituania)
A veintiocho kilómetros al oeste de Vilna, la capital de Lituania, se encuentra una pequeña ciudad de poco más de cinco mil habitantes, enclavada en un lugar paradisíaco y rodeada por cinco lagos, denominada Trakai. La ciudad, conocida como la ciudad del lago, forma parte del Parque Histórico Nacional Trakai, fundado en 1991 para preservar la naturaleza del lugar. La región cuenta con más de doscientos lagos, siendo el más profundo de ellos el Galvé con veintiuna islas
La alternancia de lagos y casas de madera de vivos colores hacen de Trakai un lugar único y encantador. La ciudad cuenta con un peculiar urbanismo y con varias iglesias dignas de mención. Sin embargo, hoy nos centraremos únicamente en la joya de la localidad: el castillo.
Como si de un cuento de hadas se tratara, el castillo se alza majestuoso en medio del lago Galvé, rodeado de un paisaje tan hermoso que parece irreal. No en vano, el castillo se encuentra envuelto en múltiples leyendas y poesías medievales que han perduraron hasta nuestros días.
El Rey Gediminas levantó en la isla, en 1320, una fortaleza defensiva, que se convirtió más tarde en residencial ducal. Según cuenta la leyenda, el Duque Kestutis construyó en el mismo sitio un palacio para su esposa Birute, que añoraba su antigua casa familiar a orillas del mar, en Palanga, ciudad costera de Lituania.
El castillo se convirtió en la residencia del Gran Ducado de Lituania hasta que la capital se trasladó desde Trakai a Vilna. A partir de ese momento, el castillo languideció, a pesar de seguir funcionando como residencia de la nobleza. En el siglo XVI, el palacio se convirtió en prisión. Su restauración fue larga, ya que se inició en el siglo XIX y se concluyó en el año 1962. Fecha en la que pasó a pertenecer al Museo de Historia de Trakai que, en la actualidad, sigue conservando la titularidad.
El castillo, de estilo gótico, alberga un palacio y una torre, y está rodeado por una elevada muralla. El interior de los edificios es menos espectacular que el exterior, a pesar de contener salas y galerías muy interesantes y vidrieras y frescos de calidad. El castillo sirve de escenario para la representación de torneos y ferias medievales, así como para conciertos y otras actividades culturales. De esta forma, se aprovecha la gran afluencia de visitantes y turistas. Como dato curioso, señalar que el parque del castillo alberga más de veinte estanques.
El castillo es uno de los lugares más visitados de Lituania y, desde luego, la atracción turística más fotogénica y fotografiada del país. El puente de madera de trescientos metros, que une la isla con la ciudad de Trakai, es casi tan impresionante como el propio castillo.
En el lago se practica la natación, la pesca, la vela y el ciclismo acuático. Envuelven todas estas actividades un precioso e idílico paisaje, donde la naturaleza muestra sus mejores galas. En zapatillas o en zapatillas hemos sido testigos de este paisaje tan deslumbrante en un día caluroso y luminoso de verano que agrandaba, si cabía, la belleza del lugar.
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