Libros y lecturas: Leonardo: el vuelo de la mente

Leonardo: el vuelo de la mente
Lo cierto es que no me gustan demasiado los héroes ni me atraen las biografías, sin saber a ciencia exacta el motivo. Sin embargo, hay dos personajes que, desde siempre, me han fascinado y cuyas biografías he leído y releído muchas veces. Casualmente dos personajes muy diferentes, pero que simbolizan en si mismos el progreso y la ciencia: Leonardo da Vinci (1452/1519) y Maria Salomea Sklodwska (1867/1934), más conocida como Madame Curie. Seguramente, la razón última del entusiasmo que siento por estas dos grandes figuras de la historia se la debo a dos libros, que narraban sus azarosas vidas, y que recibí como regalo el día de mi Primera Comunión.

El historiador británico, residente en Italia, Charles Nicholl (1950) es el autor de la obra Leonardo: el vuelo de la mente, publicada en castellano por primera vez en 2005. No es ni la biografía más exhaustiva, ni la más completa, ni la más moderna, ni la más conocida. Sin embargo, el título es el resultado de un largo periodo de investigación y de estudio llevado a cabo directamente sobre los documentos y las obras de arte de este genial renacentista. 

En sus setecientas páginas, con ilustraciones en color y blanco y negro, se analiza la vida y la obra de Leonardo, desde su nacimiento hasta que éste redacta su testamento, a la edad de sesenta y siete años. El autor ha intentado desvelar algunos de los muchos misterios que envuelven a este artista italiano. Para ello manejó documentación de primera mano, intentando en todo momento guiarse por sus propias investigaciones, y no por interpretaciones anteriores más o menos notables o certeras.

En cierto modo, lo que hace Nicholl es seguir la premisa que marcó la vida del artista italiano, que no era otra que cada individuo tenía que comprobar y experimentar todo por si mismo. De ahí, que se negara a aceptar cualquier teoría, idea o conocimiento propuesto anteriormente a su propia observación. Leonardo prefería probar a aprender. Este continuo afán por indagar, que hoy tanto admiramos, en su época fue motivo de desdén para sus coetáneos, que entendían que esta aptitud le impedía terminar los encargos.

Aparecen en el libro algunas de las obsesiones más conocidas de Leonardo: el agua, las máquinas de volar, la geometría, la pintura, el sistema vascular, las obras hidráulicas, la botánica, la música, la viticultura, los trajes, la robótica, la óptica, las proporciones, los ciclos geológicos, los ingenios bélicos, etc. No hay que olvidar que este genio ha sido el hombre más polifacético del Renacimiento: escritor, pintor, arquitecto, filósofo, inventor, dibujante, botánico, escultor, músico, poeta y urbanista. 

La vida de Leonardo da Vinci se encuadra necesariamente dentro de la influencia de los poderes políticos y eclesiásticos del momento histórico que le tocó vivir. La política no le interesaba demasiado, pero se debía a los reyes, a los nobles y al alto clero, que eran quienes le financiaban sus obras.

Trabajador incansable, se cuenta que solamente dejaba de trabajar para comer. Es notoria la anécdota que recoge Charles Nicholl en su libro de que la última hoja de un escrito sobre geometría interrumpe el texto porque «la sopa se enfría«.

En zapatillas o en zapatos os animamos a que conozcáis la increíble vida y obra de este gran artista y hombre que fue Leonardo da Vinci, al que ya le dedicamos la entrada del 13 de diciembre de 2017, titulada El libro de los enigmas de Leonardo da Vinci.

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