Aficiones y pasatiempos: Clínica veterinaria en miniatura
Clínica veterinaria en miniatura
En los últimos años han proliferado las consultas y las clínicas veterinarias, gracias al incremento del número de mascotas que conviven en los hogares. Afortunadamente, a pesar de que aún existe un elevado número de prácticas poco ortodoxas o salvajes que tienen a los animales como víctimas, la inmensa mayoría de los ciudadanos ha tomado conciencia de los cuidados y derechos de los animales.
En cualquier pueblo, villa o ciudad hay un veterinario que vela por la salud de nuestros animales. En la actualidad, muchos de estos profesionales disponen de establecimientos que funcionan como consultas y hospitales de animales. Son también puntos de información, donde acudimos los propietarios de mascotas a preguntarles decenas de dudas que nos acechan. El veterinario se ha convertido también en el maestro de nuestras mascotas, al darnos las pautas para su educación.
A estos servicios hay que añadir otras actividades que giran en torno a la moderna profesión veterinaria. Y no son otras que la venta de alimentos y de accesorios específicos para mascotas. En estas consultas podemos adquirir tanto la pastilla mensual o trimestral contra los parásitos, como el collar nuevo, el juguete más apropiado para su raza o edad, y la comida idónea a sus características físicas.
La clínica está instalada en una caja de madera, cuyas dimensiones son treinta y cuatro centímetros de ancho, veintiséis centímetros de alto y veintiún centímetros de fondo. Medidas similares a las otras representaciones en miniaturas de esta misma artista, que pudimos admirar en varias entradas: Escena navideña, del jueves 4 de enero de 2018; Una tienda en miniatura, del miércoles 31 de enero de 2018, y Una cervecería de Múnich en miniatura, del miércoles 18 de abril de 2018.
En esta ocasión, la artista ha querido homenajear a los miembros más peludos de la familia, que han animado y casi dirigido la casa a los largo de los años. Desgraciadamente, el perro Tintín y la gata Nina ya nos están con ella, pero siguen presentes en el corazón de la familia. Ahora es Pepín quien reina y alegra el hogar. Mientras nuestros hijos crecen y se hacen adultos, nuestras mascotas siguen siendo eternamente nuestros pequeños.
Ante la contemplación de esta realista escena, poco podemos añadir a lo que nuestros ojos ven. En las anteriores entradas de esta misma artista, ya señalamos que su arte y su genialidad sobrepasaban con creces la afición y el entretenimiento que marcan su creación. Una vez más, nos sorprende y nos asombra con esta magistral escena. Tanto el mobiliario, como los productos alimenticios y los objetos parecen auténticos y reales. Cuesta crecer que se han elaborado con papel y cola blanca.
No falta ningún detalle habitual en una consulta veterinaria. La decoración está muy cuidada; por este motivo, los pósteres hacen referencia al mundo animal. Al fondo de la escena se vislumbra el reservado y protegido espacio clínico. La consulta se encuentra dividida en tres zonas claramente diferenciadas: la sala de espera, el mostrador y los expositores.
En
zapatillas o en zapatos
agradecemos a esta artista la disponibilidad que tiene siempre para permitirnos
mostrar algunas de sus pequeñas joyas artesanas.










