Aficiones y pasatiempos: Casas de muñecas (VI)
Casas de muñecas (VI)
En zapatillas o en zapatos seguimos mostrándoos el colosal edificio de casas de muñecas del que tan orgullosos nos sentimos. Como os comentábamos la semana pasada, en la entrada Casas de muñecas (V), del jueves 17 de mayo de 2018, esta construcción alberga tres viviendas totalmente particularizadas y personalizadas.
La primera de ellas tiene cinco alturas, siendo la última agaterada. Posee, además, un porche cubierto en la planta baja y una terraza en el último piso del anexo. En cada planta hay dos estancias que disfrutan de abundante luz natural, gracias a los numerosos ventanales con los que cuentan. Hay un pequeño balcón, encima de la puerta de acceso, en cada uno de los pisos.
Esta vivienda, que, como las otras dos, aún no tiene numeración, posee maceteros en cada ventana y su propia entrada, con timbre y buzón, además de pequeños espacios verdes. En el lateral, a excepción del bajo, en cada piso hay una ventana. De momento, no hay contraventanas, pero nuestra idea es ir añadiéndolas poco a poco.
La vivienda central está retranqueada, motivo por el cual dispone del espacio suficiente delante de la casa para instalar un inmenso árbol y una camioneta de venta de comida rápida. La vivienda consta de cuatro plantas, ocupando la última una enorme terraza.
El bajo de esta vivienda alberga un garaje privado y un pequeño café, que dispone de una zona de venta de periódicos y objetos de regalos. Este comercio ocupa parte del bajo de la casa colindante. Como no podía ser de otra manera, la cafetería acoge en la parte posterior, una pequeña terraza con mesas y sillas.
La joya de la corona de este inmueble es la terraza. Su tamaño ha permitido acomodar en ella una piscina, una pequeña huerta, un espacio para la barbacoa, las mesas y las sillas. Dispone de espacio extra para los bancos, las hamacas, el tendal, así como de una zona para que los niños y las mascotas puedan jugar.
La tercera y última vivienda consta de un edificio central de cinco pisos, siendo el último, como en la primera vivienda, agaterado. También dispone de un adosado de dos pisos, con una pequeña terraza. Goza, como el resto de las viviendas, de grandes ventanales adornados con macetas repletas de flores de llamativos colores.
Como ocurre con la primera vivienda, el último piso tiene un vistoso toldo de dos colores, que se abre y se cierra a voluntad. Al lado de la chimenea, a modo de divertido guiño, un Papá Noel, sin saco, nos contempla.
Como el anexo de esta vivienda está también retranqueado, se generó el espacio suficiente para instalar unos columpios y permitir un fácil y cómodo acceso al taller mecánico que hay en el bajo. Además de las mamás y de los papás que acompañan a los niños de los columpios, pasean por el lugar varias mascotas con sus dueños.
Sin ser tan inmensas o espectaculares como la de la vivienda central, los domicilios laterales tienen también una terraza, en las que se ha aprovechado al máximo la superficie disponible. En ambas, hay mesas y sillas preparadas para comer o leer, además de cómodas hamacas y funcionales sombrillas. Como es lógico, las plantas abundan y dan frescura y belleza al lugar.
Como habéis visto, cada vivienda tiene su propia personalidad, que, a su vez, refleja perfectamente la de sus creadores. Imaginar, soñar, crear, construir y disfrutar son verbos que deberíamos conjugar diariamente.
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