Sesión de cine: Secretos de un crimen
En
zapatillas o en zapatos
inauguramos una nueva sección, denominada Sesión de cine. Como su nombre indica,
está dedicada al mundo del celuloide, aunque la televisión, a través de las
series, tendrá también cabida.
Nos
gusta el cine y disfrutamos con él, a pesar de no ser ni entendidos ni estudiosos
del séptimo arte. Esta afición nos ha facilitado ver un número
relativamente elevado de títulos, de épocas y de temáticas muy distintas. Desgraciadamente,
como le ocurre a la inmensa mayoría de los espectadores, es la televisión la que más oportunidades nos ofrece de ver cine por comodidad y por precio, a cambio de renunciar a la pantalla, al sonido y al ambiente único de la sala de cine.
Como
estreno hemos elegido una película inquietante que, sin duda alguna, no deja
indiferente a nadie. Secretos de un crimen (2014) es la
traducción al español del título Every secret Thing, dirigida por Amy Berg y protagonizada por Diana Lane,
Elizabeth Banks, Dakota Fanning y Danielle Macdonal.
La película está basada en una novela de la escritora norteamericana Laura
Lippman, ganadora de varios premios de novela negra y policíaca.
Si
cualquier crimen resulta horrible, cuando éste lo cometen dos niñas, aparentemente dulces pero que esconden grandes frustraciones, alcanza el nivel
de monstruoso, terrorífico e incomprensible. De ahí, que durante toda la
película estemos a la expectativa, esperando una explicación que nos ayude a entender el
terrible suceso.
Ronnie,
perteneciente a una familia con carencias sociales, y Alice, la hija única
de una profesora de pintura, cuando contaban once años, fueron acusadas y declaradas
culpables del asesinato de una bebé que, tres días antes, habían
secuestrado. Durante siete años estuvieron recluidas en un centro de detención
juvenil. Cuando cumplen la condena, regresan a sus antiguas residencias. Poco
tiempo después, otra niña pequeña es secuestrada, encabezando rápidamente ambas la lista
de sospechosas.
La
detective de la policía Nancy Porter, que fue la que localizó el cadáver de la
niña asesinada, es la encargada de localizar ahora a la niña secuestrada. A
partir de ahí, la trama atrapa al espectador, al que confunden y engañan los
continuos giros de las protagonistas, así como sus recuerdos y continuas referencias al viejo crimen. Los misterios y secretos del pasado explican el presente.
Las
ahora jóvenes ex convictas, que, asombrosamente, nunca han sido amigas ni han simpatizado jamás, intentan, cada una a su manera, incardinarse en la vida laboral y familiar, con ambiciones y resultados muy diferentes. Mientras Ronnie trabaja para sobrevivir, Alice vive bajo la
protección de su madre, que ha sabido encajar la tragedia sufrida con las rutinas diarias, y cuya visión de la justicia hace tambalear los principios jurídicos.
El
desenlace resulta elocuente y acorde con el desarrollo de la película. El
espectador se levanta de la butaca con una sensación agridulce, ocasionada por
la dicotomía que se genera entre el espectáculo cinematográfico, propiamente
dicho, y la historia y el trasfondo que narra, donde la duda y el conocimiento,
en la misma proporción, generan inquietud y desasosiego.














