Paseando por el mundo: Buda (Hungría)
El
gran río Danubio divide Budapest, capital de Hungría, en dos territorios
perfectamente diferenciados. Pest, situada en la margen izquierda del río, es
la zona más extensa, más poblada, más urbana y más moderna de la ciudad, ocupando
dos tercios de la misma. El otro tercio lo ocupan Buda, la ciudad histórica, emplazada
en un terreno lleno de colinas y de bosques en la parte más occidental
de la ciudad, y la isla de Óbuda o Vieja Buda.
Buda,
antigua ciudad imperial, fue la capital del país desde el año 1361 hasta 1541,
retomando dicha capitalidad en 1784. Pero no fue hasta el 1873 cuando se
unificó la ciudad con la unión de las urbes de Buda, Pest y Óbuda.
En
el barrio de Buda se alza el impresionante Palacio o Castillo de Buda, la
antigua residencia de los reyes húngaros. Es una antigua fortaleza medieval que
ha sufrido múltiples restauraciones, siendo la parte más moderna de estilo barroco. Es realmente impresionante el
conjunto que forma el Castillo con el Puente de las Cadenas, sobre todo con la
iluminación nocturna. También cabe destacar las vistas que, desde esta parte de
Buda, se aprecian de Pest, destacando, entre todas ellas, la visión del
Parlamento.
Hay
abundantes edificios históricos como la Iglesia de San Matías, El Bastión de
los pescadores, la Iglesia de Santa Ana, las ruinas góticas de la Iglesia de la
Magdalena, el Hospital de la Roca, la estatua de la Libertad o la de San
Gerardo. También asombra al visitante la Ciudadela Gellért, en cuyos pies se
encuentran los baños del mismo nombre, que son los más famosos de la ciudad, con aguas termales, saunas y
piscinas. En la misma zona se encuentran los Baños Rudas, termas construidas por los otomanos en el siglo XVI y los Baños Kiláry.
Existen
multitud de pequeñas calles llenas de tiendas de recuerdos y de artesanía, de anticuarios, de
pequeños cafés y de restaurantes. Sobresale, de entre todas
las calles medievales, la de Uri, conocida también como la calle de los nobles.








