Decoración: Ideas para decorar
De
la misma forma que ocurre con el vestido, el calzado, el peinado, el maquillaje o la decoración, la moda, a través de las tendencias, impone su ley a
los adornos y a los complementos navideños. De esta forma, los elementos
navideños y los colores se adaptan, en estas fechas, a los imperativos del
momento.
Sin
embargo, hay una serie de objetos, y una gama de colores que perduran, a
pesar de que dominen unas tonalidades sobre otras en las distintas temporadas. Lo importante
es que sepamos lograr una armonía, sin preocuparnos demasiado por
las tendencias, que van y vienen rápidamente.
Además, la Navidad, que es sinónimo de tradición y de confraternización, nos invita a utilizar y reutilizar los adornos de unos años para otros y de una generación para otra. De la misma forma, que, en muchos hogares, se mantienen siempre los mismos menús en las fiestas más señaladas.
Además, la Navidad, que es sinónimo de tradición y de confraternización, nos invita a utilizar y reutilizar los adornos de unos años para otros y de una generación para otra. De la misma forma, que, en muchos hogares, se mantienen siempre los mismos menús en las fiestas más señaladas.
Cada
año tienen mayor auge las propuestas
divertidas, en parte porque el componente religioso de estas fiestas se va
diluyendo y, en parte, porque son días para recordar nuestra infancia, en la
que la inocencia y la ingenuidad guiaban nuestros pasos. Son fechas para
reencontrarnos con el viejo placer de jugar y de reír.
Hay
elementos decorativos que nunca fallan como son el árbol,
el belén y las velas. Los tres son siempre importantes focos de atención, que deben ser
tratados con mimo, porque su impacto visual es determinante para lograr una
acertada o una equivocada decoración. Las velas, tanto las naturales y aromáticas
como la artificiales, dan un toque cálido y acogedor a cualquier rincón. Los
detalles, siempre pequeños e insignificantes, marcan la diferencia y llenan
el lugar de encanto.
A
pesar de que todas las estancias de la casa son susceptibles de ser decoradas con motivos
navideños, sin duda, son el salón, donde más vida familiar se hace, el vestíbulo,
lugar de paso para anfitriones e invitados, y la escalera, por su volumen y ubicación, las piezas estrellas a la hora de decorarlas. Las tres
estancias funcionan como tarjetas de presentación de la vivienda.
En
zapatillas o en zapatos
no nos cansamos de afirmar que el lujo y la complejidad, a la hora de decorar, no ofrecen mejores resultados. Por el contrario, una decoración sencilla resulta
siempre excelente porque permite dar protagonismo a la estancia, a los muebles
y a los complementos que alberga. La moderación en decoración, como en muchas otras facetas
de la vida, es una virtud.
Los
colores vivos, como el verde y el rojo, crean los contrastes apropiados para la pureza y la claridad del blanco. Los dorados y los plateados se alternan, en función
de la moda del momento, mientras que los adornos se balancean entre los clásicos
y los vanguardistas. Hay objetos que nos gustan un año o veinte años, y otros
que nos gustan primero y nos disgustan después Por lo tanto, lo más
importante es seguir nuestros propios criterios y rodearnos de los objetos que nos hagan sentirnos felices.
Si os disgusta la Navidad y el mundo que la rodea, necesitareis mucha paciencia porque está a punto de empezar. Pero si, por el contrario, os gusta, es el momento de preparar vuestros hogares
para vivirla y disfrutarla a tope.


















