Aficiones y pasatiempos: Casas de muñecas (III)


Casas de muñecas (III)



No hay motivo ni razón alguna que nos impida gozar como niños siendo adultos. Esta necesidad de disfrutar y de volver a divertirse, sin más compañía que nuestra propia ansía de deleitarnos con algo que nos satisfaga, es la razón que explica cómo el ser humano busca alguna afición o pasatiempo que le permita trasladarse a un mundo paralelo, donde lo real y lo cotidiano quede atrás, mientras se entrega al entretenimiento.



Las casas de muñecas son la disculpa perfecta para ser eternos niños. No hay que justificar que, con 7, 16, 27, 35, 50 o 89 años, tengamos una casita de juguete a la que le dedicamos cariño y horas de contemplación. Nuestros observadores creen que nos limitamos a disfrutar de nuestro hobby, sin darse cuenta de que estamos, virtualmente, en esos momentos dentro de la casa de juguete y que dotamos a los muñecos de vida propia.



Como en la vida real, la casa de muñecas no tiene sentido sin los personajes que viven en ella y sin los muebles que la hacen habitable. Afortunadamente, Playmobil nos ofrece para las casas una amplia gama de muebles, agrupados por estancias, que renueva cada dos o tres años. Este mobiliario es tan válido para que el niño de 3 años juegue con él, como para que su padre o su abuela decoren y redecoren la vivienda.



Disponer y distribuir los espacios de la casa de muñecas para adecuarlos a los habitantes de la misma, supone crear mentalmente una situación familiar. Este juego, personal e intransferible, es un sano ejercicio que nos permite desconectar y alimentar nuestro lado más cándido, inocente e infantil.



Hoy En zapatillas o en zapatos os mostramos cómo uno de los miembros del equipo tiene decorada su casa Playmóbil 5302. En este caso, se ha decantado por utilizar los muebles que, actualmente, están en catálogo y que se crearon, en principio, para esta  casa y para la más moderna 5303.



La casa consta de tres pisos, siendo el superior abuhardillado. Las diferentes alturas están unidas por una escalera. En la planta baja están ubicados la cocina, el comedor y el salón; en la primera planta, el baño y el dormitorio principal; y en el ático los dos dormitorios infantiles. Todas las habitaciones son lo suficientemente amplias para mover las manos dentro de ellas con comodidad.




La vivienda está dotada de luz y de chimenea con llama, y posee todo lo necesario para vivir en ella con comodidad la familia y sus mascotas. Algunos de los detalles que tiene son: lavadora, detergente, papel higiénico, espejos, relojes, despertador, juguetes, televisión, frutas, bebidas, vajilla, cubertería, cojines, alfombras, edredones, plantas, comederos de mascotas, cestas, colonias, peines y un largo etc. 



En la decoración y puesta a punto de la casa de muñecas no hay más límite que el que pone nuestra imaginación. No se llega a tener una vivienda acabada de la noche a la mañana; es necesario paciencia, tiempo y dinero para arreglarla y mejorarla poco a poco.


¿Verdad que os gustaría tener vuestra propia casa de muñecas?.







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