Jardinería: El geranio


El geranio



El geranio, originario del África Austral, y extendido actualmente por todas las zonas templadas del mundo, pertenece al género pelargonium, que abarca más de 240 especies que varían según su tamaño, color, forma de las hojas, crecimiento y olor. De sus muchas variedades, las más conocidas son el geranio común, la gitanilla, el geranio de pensamiento y el geranio de olor.




Los geranios son plantas de exteriores, perennes, fáciles de cultivar y muy resistentes. Requieren condiciones diferentes en función de su variedad, hasta el punto de que determinadas especies necesitan la sombra para sobrevivir, mientras que, por el contrario, otras demandan un mínimo de seis horas de sol al día, pudiendo ser esta luz directa o indirecta. En general, resisten mal las heladas.




La altura y el crecimiento también varían mucho de unas especies a otras. Existiendo plantas de geranios desde los quince centímetros hasta el metro y medio que alcanzan algunos ejemplares. En la mayoría de los geranios el crecimiento es hacía arriba pero también lo pueden hacer hacia abajo, como ocurre con los rastreros.





El geranio es una de las plantas más comunes y habituales en jardines, terrazas y balcones gracias a su belleza y colorido. Las flores, de variados colores, crecen en una umbela, sobre un péndulo que, a veces, está precedido por un tallo. Es una planta ornamental muy exuberante y versátil. Aunque es posible conseguir que florezcan todo el año, es en la primavera y en el verano cuando sus flores brillan con luz propia.




El riego ha de ser diferente según las estaciones, ya que lo ideal es regar los geranios abundantemente y no volver a hacerlo hasta que la tierra esté completamente seca. Es conveniente y aconsejable podarlos en el otoño o en la primavera, en función del clima, para conseguir mejores floraciones.




Estas plantas son atacadas por diferentes plagas como los hongos, las babosas, las cochinillas, las arañas rojas y los pulgones. Afortunadamente, en el mercado existen eficaces fungicidas para combatirlos. Y, como ocurre con otras plantas, es muy conveniente utilizar algún producto fertilizante a lo largo del año para potenciar su belleza.




Si ponemos un poco de cuidado en su conservación, conseguiremos tener durante todo el año los geranios floridos, decorando, de esta forma, nuestro hogar.

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