Decoración: Una vivienda de alquiler cómoda, juvenil y divertida
Una
vivienda de alquiler cómoda, juvenil y divertida
Dejar
la casa paterna para mudarse a otro domicilio e iniciar una nueva singladura
vital es siempre un paso decisivo, importante y retador que obliga a adquirir nuevas responsabilidades. Sin duda alguna,
es una de las etapas más bonitas de la vida, cuando las esperanzas y los sueños son infinitos y hay muchos años por delante para hacerlos realidad.
En
zapatillas o en zapatos no
nos cansamos de repetir que cualquier casa, nueva o vieja, bonita o fea,
alegre o triste, grande o pequeña, conservada o deteriorada, se puede
transformar en un vivienda hermosa y acogedora, donde cada rincón tenga su propio
carácter. Con esfuerzo, imaginación, limpieza, orden y una
inversión, mayor o menor en función del presupuesto, se logra una vivienda de ensueño. Cuando no hay posibilidad
de comprar o adquirir determinados muebles o elementos, el reciclado o la
colaboración de familiares y amigos es fundamental para salir del paso. El hogar está donde descansa el corazón; por lo tanto, el lujo o el tamaño importan menos.
Y
como una imagen vale más que mil palabras, os mostramos la primera vivienda en alquiler
de una jovencísima pareja. Han logrado crear un hogar juvenil, fresco, luminoso,
alegre y divertido, que invita a
quedarse, consiguiendo que cualquiera, desde el momento que traspasa la puerta, se siente en su casa.
Los
jóvenes jugaban con la ventaja de que la vivienda, enclavada en un edificio
antiguo del centro de la ciudad, había sido restaurada y amueblada por los
propietarios con cabeza y con gusto. De esta forma, el salón, la cocina, el
baño, el pasillo y el dormitorio presentaban un aspecto muy agradable y en
buen estado de conservación. El apartamento tenía, además, otra pequeña habitación sin
amueblar.
El
piso es pequeño, aproximadamente cuenta con cincuenta metros cuadrados, con orientación
sur/norte, totalmente exterior y con grandes ventanales. Todos los elementos estructurales de la
vivienda están perfectos. Lo mismo hay que decir del mobiliario de la cocina,
de los sanitarios del baño, de los suelos, de las paredes, de las ventanas y de las puertas. La
pintura estaba en bastante buen estado pero respondía al gusto de años atrás. La pareja no tenía ni tiempo, ni ganas, ni presupuesto para
cambiarla; así que optó por mantenerla y rebajar su protagonismo con los
complementos que pensaban añadir.
La
vivienda carecía del utillaje de la cocina pero para estos jóvenes, aficionados a
la gastronomía, este detalle era positivo. De esta forma, antes de trasladarse a la
vivienda, fue necesario adquirir la vajilla, la cubertería, la cristalería, el menaje, etc.
Afortunadamente, la familia se encargó de ello. De la misma forma que les adquirieron los pequeños muebles auxiliares que les facilitarían el día a día.
Con un ingenio desbordante, cuyo mejor exponente son los vinilos de
animales que encontramos en todo el piso, fáciles de instalar y aún más fáciles de
quitar, han sido capaces de crear una vivienda original y única, que es un claro reflejo de su
propia personalidad. Las sencillas estanterías de la cocina, dos metálicas y
una de madera blanca, repletas de útiles de cocina, junto con la mesa, los dos
taburetes y las láminas, crean un rincón sencillamente único. La
comodidad, el amor por los animales y el entusiasmo por la gastronomía, son las
tres premisas que rigieron la decoración de la vivienda.
Los
pequeños detalles, como los cuadros, las plantas, las lámparas, las fotografías, las
perchas, los textiles, el zapatero, el galán de noche, el parabán, el cojín que transformó un taburete de baño en un
elegante asiento de dormitorio, la funda del sofá o el edredón de la cama no
hacen más que crear calor de hogar y transformar una vivienda estándar en un
hogar de ensueño, donde amanecer cada día o acostarse cada noche es un
auténtico placer y privilegio.



















