Decoración: La primera casa: salón-comedor (V)
La
primera casa: salón-comedor (V)

Desde el 28 de agosto que publicamos en el blog En zapatillas o en zapatos la cuarta entrada de Mi primera casa, no habíamos vuelto a ver los avances llevados a cabo en la vivienda de los nuevos propietarios. El presupuesto destinado para amueblar la casa era escaso y cerrado. Por lo tanto, tuvieron que utilizar la imaginación para encontrar soluciones prácticas y decorativas.
El resultado es espectacular. Han logrado una vivienda moderna, alegre, luminosa, juvenil, fresca y muy cómoda que invita a quedarse y que produce, por partes iguales, admiración y envidia a quienes la conocen.

La vivienda sigue los cánones medios españoles de superficie, muy alejados de las casas de ensueño que las revistas de decoración o los programas de televisión nos muestran. Los 70 metros de espacio disponible de este piso están muy bien distribuidos, ya que todos los metros son útiles y las piezas moderadamente amplias.
El salón, de 18 metros aproximadamente, está abierto al pasillo y en todo momento da sensación de amplitud. Y esa sensación se consigue gracias al blanco de las paredes, de las puertas y del zócalo, al mobiliario claro y a la ubicación de los muebles. Éstos son pequeños y muy adecuados al espacio.
A excepción de la mesa y las cuatro sillas, el resto del mobiliario se encuentra adosado a las paredes; con lo cual, la circulación de la luz y de las personas es fácil y cómoda. Las fotos se han realizado de noche. Por ese motivo, la intensa luz que entra por el amplio ventanal nos la tenemos que imaginar.
Los muebles se han comprado en una conocida cadena sueca y se han personalizado con los pequeños detalles que los acompañan. El salón comedor tiene los muebles justos; de tal forma que cada uno de ellos cumple una función determinante. No sobra ninguno pero tampoco falta ninguno. El estilo cuidado y homogéneo del conjunto da sensación de orden y de confort.
Las dos zonas de la estancia, comedor y salón, están plenamente diferenciadas, a pesar de tener el mismo estilo decorativo. Todos los elementos están coordinados, respondiendo a una gama de colores sencilla: blanco, gris y verde, en perfecta combinación con la madera clara del suelo. Las notas de color de los complementos, alfombras, cuadros, plantas, etc, se ajustan como guantes al mobiliario.
Tenemos que felicitar a la joven pareja por darnos una práctica lección de cómo, con esfuerzo, voluntad, ilusión e imaginación, se consigue transformar una espantosa y destrozada vivienda en un hogar digno de aparecer en la portada de una revista de diseño o de decoración.
Prometemos seguir mostrando esta vivienda en próximas entradas con la finalidad de sacar nuevas ideas para mejorar nuestras casas.















