Paseando por el mundo: El Castillo de Predjama
El
Castillo de Predjama
En
el pequeño, pero precioso país de Eslovenia, se alza, en una cueva elevada y enclavada en la montaña, a modo de nido, el Castillo de Predjama, distante
únicamente 10 kilómetros de la famosa Cueva de Postojna. Tanto uno como otro son dos de los focos
turísticos más importantes del país.
Según
la leyenda, en él se ocultaba el Barón Erazem Luegger, hijo del Gobernador de
Trieste, una especie de Robin Hood y conocido en la región como el “bandido bueno” o el “ladrón
caballero”, que asaltaba a los comerciantes que realizaban la ruta de Viena
a Trieste, para repartir lo robado entre los campesinos pobres y sometidos a la Nobleza y al Clero.
El
castillo, tal como lo podemos visitar hoy, se reconstruyó en 1570 pero aún se
pueden apreciar restos medievales anteriores. Tras la Segunda Guerra Mundial, se
confiscó a los propietarios y se nacionalizó. Su ubicación en la cueva lo
convierte en singular y diferente.
Bajo
el castillo, que se eleva en un paisaje natural incomparable, existe una cueva
con muchos túneles y galerías, por donde se supone que entraba y salía del
castillo el Barón, sin que las autoridades pudieran detenerlo.
En
la actualidad, se pueden visitar diferentes estancias, como la capilla, el
calabozo, la cocina, la sala, los establos, la zona destinada a los criados,
etc. Tanto la visión exterior del castillo como las vistas que se pueden
admirar desde el interior son espectaculares y difíciles de olvidar.













