Decoración: La primera casa (III)
La primera casa (III)
Aunque parezca increíble el viejo y destartalado piso empieza a parecer una moderna y luminosa vivienda. Resulta asombroso cómo se transforma una casa simplemente con una mano de pintura en las paredes y en la carpintería. Si le añadimos también el saneamiento del suelo, el resultado es espectacular.
Las horas de trabajo ya son claramente visibles en cualquiera de las estancias, a pesar de la presencia de las herramientas y demás útiles necesarios para continuar con las tareas pendientes. Cada vez resulta más fácil deambular por las distintas habitaciones, sin tropezar con el material de deshecho o las bolsas de basura.
Tras el arreglo de los ventanales, los cristales, las manillas, y las persianas, la casa parece realmente otra. Para reforzar esta sensación de renovación y actualización, es suficiente con mirar los nuevos rodapies o las tuberías blancas que esperan la instalación de los nuevos radiadores, que sustituirán, en breve, a los anteriores, viejos, sucios, oxidados y desconchados.
Como ya hemos señalado anteriormente, los mayores cambios en la vivienda y los que generan la mayor revalorización del inmueble, son los llevados a cabo en el baño y en la cocina. Tanto el cambio de los sanitarios como del suelo ha llenado de alegría y de confort la vivienda. Por su parte, la cocina ha pasado de ser una suma de horrores y cutreces a llevar camino de convertirse en el sueño de cualquier propietario.
A estas alturas de la reforma, es realmente impresionante cómo, por primera vez, el visitante se da cuenta de la luminosidad del piso y de la amplitud de las estancias. Los oscuros cuartos son ahora habitaciones de dimensiones apropiadas. Las ansias de acabar y de estrenar casa obliga a los propietarios a soñar y a esforzarse un poco más para conseguir un rápido final de obra. Y para endulzar la espera, nada mejor que empezar a montar algún pequeño armario.
Las labores más difíciles y desagradables han acabado. Quedan los remates, la limpieza y dar el pistoletazo de salida para empezar la mudanza. ¡Ánimo, chicos, que lo habéis conseguido!











