Jardinería: El cactus
El cactus
Los
cactus, junto a las plantas crasas, pertenecen al grupo de las suculentas, es
decir, vegetales que tiene la capacidad de acumular agua en alguna parte de su
cuerpo en mayor proporción que el resto de las plantas, bien en el tallo
(cactus) o en las hojas (crasas).
Originarias
de América y África, en la actualidad se encuentran extendidas por los cinco
continentes, como plantas autóctonas en sus hábitats naturales, que van
desde los desiertos a las selvas; como plantas ornamentales en parques y
jardines; o como plantas de interior, decorando nuestras casas y oficinas.
Los
gruesos cuerpos de los cactus están capacitados para reducir la perdida de líquido,
acumular el agua y realizar la fotosíntesis (proceso de elaboración de
alimentos). La finalidad de estas características es la adaptación de la planta
a las condiciones extremas de temperatura, luz y sequía.
Se
contabilizan más de 2.000 especies de cactus, con aspectos muy diferentes. Así, nos encontramos con ejemplares que pueden llegar a medir entre 8 y 20 metros de
altura y otros enanos que no superan los 10 centímetros. Existen, incluso,
variedades con frutos comestibles, como el Opuntia Ficus o Higo de la India, que
produce el higo chumbo o tuna.
Los
cactus en su medio natural son longevos, pudiendo llegar a vivir 200 años, y sirven de refugio ante el
calor a lagartijas y serpientes, permitiendo, incluso, que algunos pájaros
aniden en ellas.
Las
espinas de los cactus son delgadas como pelos, pero ocasionan dolorosos
pinchazos. De ahí que convenga manipularlos con guantes. Estas púas cumplen diversas
funciones: disminuir la evaporación, proteger de los rayos del sol, captar el
agua del rocío y defender a la planta de los animales herbívoros. Son plantas
que gestionan a la perfección sus recursos.
A
nivel doméstico, los cactus son plantas agradecidas y muy fáciles de cuidar. Solamente necesitan mucha luz, un ambiente cálido y regarlos cuando la tierra está completamente seca. Se pueden formar bellas composiciones, con ejemplares de formas y colores diferentes, y quedan perfectos en cualquier
rincón, teniendo cuidado de que sus
espinas no ocasiones problemas a las personas y a las mascotas de la casa.
Os
animo a que tengáis cactus; decorarán y alegrarán vuestros hogares, sin
requerir de vosotros ningún esfuerzo.









