Jardinería: Decorar con plantas


Decorar con plantas


Las plantas de interior son elementos decorativos naturales que embellecen nuestros hogares, a la vez que transmiten vida y salud a todos los miembros de la familia. Como seres vivos que son, su estado y apariencia depende de su propio ciclo vital y de los cuidados que nosotros les otorguemos.


Decorar el hogar con plantas trae consigo una serie de beneficios que no debemos olvidar. En primer lugar, nos purifican el aire que respiramos, a la vez que aportan humedad, ayudándonos, por tanto, a respirar mejor. 


Los motivos para adornar nuestra casa con plantas son muchos y muy diferentes, pero todos ellos se reducen a lograr el bienestar dentro de las paredes que delimitan nuestra privada territorialidad.


Su presencia nos obliga a atenderlas y a estar pendientes de ellas. Por lo tanto, la responsabilidad entra en funcionamiento. La mayoría de ellas únicamente requieren luz, que no siempre tiene que ser directa, y agua, cuya abundancia las mata más que su escasez. Periódicamente, pueden necesitar abono y, excepcionalmente, algún producto para combatir alguna enfermedad o plaga que se pudiera presentar.


Las plantas también reducen el ruido, mejoran el ánimo, aromatizan y personalizan la estancia. Cada planta es diferente de otra de su misma especie porque se adapta y crece de manera distinta.  


El estrés y la depresión también se reducen gracias a las propiedades y efectos positivos de las plantas. Las actividades de regar, abonar, contemplarlas retoñar o florecer ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo y a combatir el mal humor o la tristeza. 


La electricidad estática también disminuye con las plantas, consiguiendo, de esta forma, una atmósfera más saludable, que facilita el nivel de concentración y de comprensión para trabajar y estudiar en mejores condiciones.


Algunas plantas no solo sirven para adornar, sino que las podemos utilizar para aderezar nuestras comidas, como ocurre con muchas de las llamadas aromáticas como la menta, el laurel, el orégano o la albahaca. Evidentemente, la mejor ubicación para ellas es la cocina, si cuenta con una gran ventana, que se pueda abrir con facilidad, para que entren la luz y el aire fresco a raudales.  


Cualquier habitación de la casa es idónea para disfrutar de la presencia de una planta. La única condición es elegir las plantas adecuadas para esos rincones o espacios donde la luz escasea. Controlar las corrientes de aire y los cambios de temperatura es importante para que nuestras plantas prosperen.


Un pequeño apartamento o una gran casa pueden albergar plantas para crear hogares atractivos y bellos; no es cuestión de metros o de espacios, sino de elegir la ubicación idónea para cada planta.


La frase tan conocida de que, en los dormitorios, no debe haber plantas porque nos roban el oxígeno por la noche, es falsa. No hay ningún problema en ello, si se ajusta el número de plantas al espacio del que se dispone. 


El mayor cuidado que tenemos que tener con las plantas es evitar que los niños y las mascotas puedan intoxicarse con alguna. Para ello, es imprescindible informarse, antes de llevar una nueva planta a casa, de sus propiedades para colocarla fuera del alcance de los mismos.


No es necesario que las plantas de interior tenga forzosamente floraciones. La mayoría no las tienen porque la belleza que desprenden de sus formas, de sus hojas o de sus colores es exclusiva e inimitable.


No hay duda de que el mundo de la jardinería seduce, crea afición y es contagioso. En un mundo donde las prisas marcan las pautas diarias es relajante, satisfactorio y agradable contemplar y atender a nuestras amigas vegetales que cada día nos regalan su presencia y su belleza, a cambio de muy poco.


Ya no tenéis disculpas para abrir las puertas y las ventanas a la naturaleza y decorar con plantas vuestras casas.

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