Paseando por el mundo: Vivir la Semana Santa en Valladolid
Vivir la Semana Santa en Valladolid
Estamos a punto de iniciar
la Semana Santa, periodo anual de gran transcendencia por todo lo que conlleva:
tradición, silencio, creencia y cultura. Nuestra segunda apuesta de la
sección de Paseando por el mundo viaja hasta Valladolid para mostrarnos como
vive estas fiestas desde dentro un cofrade, Rampillas, que pone mucha pasión en ella.
Al llegar la luna de Nissan
(primera luna llena de primavera), es común que las calles de las ciudades y
pueblos de España, empiecen a oler a incienso y romero. Y es que la celebración
de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, es una de las tradiciones
más arraigadas de nuestro país.
Cada año, como es de rigor
a orillas del Pisuerga, todos los cofrades, cerca de unos 11.000 en toda la
ciudad, preparan sus hachas, hábitos, mantillas, peinetas y demás enseres para celebrar su Semana Santa, una de las primeras declarada de Interés Turístico Internacional en el país.
La Semana Santa se vive
con plenitud durante todo el año en la ciudad, pero es especialmente desde que
comienza la Cuaresma, cuando las 20 penitenciales de la ciudad preparan lo que
para cada uno de los cofrades es la semana que se vive con más intensidad en el
año.
Empieza la Semana Santa el V Viernes de cuaresma con un besapíe que se celebra en honor de la Señora de la Vera Cruz, así como traslados de imágenes. Y al día siguiente, Sábado de pasión, tiene lugar el
desfile de las Cinco Llagas, de una de las cofradías más antiguas, la de la Pasión. Es un día
perfecto para visitar alguno de los muchos conventos que tiene Valladolid,
surgidos por el establecimiento de la Corte en los siglos XVI y XVII.
Al día siguiente, Domingo de ramos, la procesión de los niños, conocida como de la Borriquilla marca la jornada. El lunes
es el momento de contemplar uno de los desfiles, el del Rosario, en el que cinco tallas del escultor
Gregorio Fernández salen en procesión, junto a sus respectivas cofradías. El martes tiene lugar la procesión del Encuentro, con la cofradía de las Angustias. El miércoles nuevamente las calles vallisoletanas se llenan de
procesiones, como la del Vía Crucis del Nazareno, la del Cristo de las Mercedes o la Piedad.
El Jueves santo es un día muy importante
en la Semana Santa. Desde la mañana los desfiles se van sucediendo por la
ciudad hasta bien entrada la noche. Empieza la jornada con los acordes del Gaudeamus Igitur de la hermandad
universitaria que sale del rectorado de la Universidad, en el Palacio de Santa
Cruz, portando una de las obras maestras de Gregorio Fernández, el Cristo de la
Luz, de 1623. Por la tarde hay varias procesiones, como la de la Sagrada Cena. Y acaba el día con el desfile de Nuestra Señora de las Angustias.
El Viernes santo, día por antonomasia de la Semana de Pasión
vallisoletana, comienza con el tradicional Pregón de las 7 palabras, en el cual
cofrades a caballo recorren las calles de la ciudad desde las 8 de la mañana
para anunciar el sermón que se celebra a las doce en la Plaza Mayor. Por la
tarde, y durante aproximadamente 2 horas, todas las cofradías desfilan por la
Plaza Mayor, donde se habilitan localidades para dicho acto. A media noche, tienen lugar, los dos últimos actos de la Semana Santa: la Salve popular que se entona a la llegada de la Señora de
las Angustias, y al traslado del Santo Cristo de la Luz, en la oscuridad.
Pero la Semana Santa vallisoletana es mucho más: es
vida, es trabajo, es ilusión, es devoción, es emoción, es escenificación. Y nada
mejor que vivirla. Os animo a conocerla.
En este enlace tenéis una
guía elaborada por Rampillas, autor también de las fotografías:
Descarga aquí: http://enzapatillasoenzapatos.esy.es/Gu%C3%ADa%20de%20la%20Semana%20Santa%20de%20Valladolid.pdf
Descarga aquí: http://enzapatillasoenzapatos.esy.es/Gu%C3%ADa%20de%20la%20Semana%20Santa%20de%20Valladolid.pdf









