Truco: Cómo guardar los trapos de limpieza sin ocupar espacio
Cómo guardar los trapos
de limpieza sin ocupar espacio
Esta
entrada es muy poco glamurosa, pero sí muy práctica. Hemos doblado y guardado
en cajas pantalones, jerséis, chaquetas, camisas y blusas. Todas ellas son prendas
de vestir, que ocupan un elevado escalafón entre nuestras pertenencias.
No
se puede decir lo mismo de los trapos que usamos en la limpieza de nuestros
hogares que son, a menudo, viejas ropas que acaban sus vidas degradadas,
Sin
embargo, estos textiles tan “despreciables” a los que nadie ha dedicado ni
dedicará un poema, cumplen una función esencial. Gracias a
esa silenciosa, fea, amplía y variopinta colección de trapos, mantenemos las casas higiénicamente aptas y en óptimas condiciones de limpieza. Y a pesar de contar en la actualidad
con un gran abanico de trapos “desechables”, todavía son mayoría los de tela.
Marie
Kondo nos da pautas
y nos organiza todo lo que contiene una casa, desde nuestro pantalón más
querido hasta la primera foto de nuestro primer hijo. Ella nos indica qué conservar
y cómo hacerlo. Una vez más, adapto sus consejos a mis necesidades.
Nos
ponemos ya manos a la obra para ordenar ese sinfín de trapos que tenemos
repartidos por varios sitios, siempre escondidos y amontonados unos sobre
otros, la mayoría de las veces.
Colocamos
el trapo, sin importarnos la textura, el tamaño o la forma, sobre una
superficie plana.
Lo
doblamos longitudinalmente por la mitad.
Y
esta mitad la volvemos a doblar por la mitad, también longitudinalmente.
Doblamos
nuevamente el trapo por la mitad pero, esta vez, transversalmente.
Dividimos
mentalmente el trapo en tres partes iguales. Doblamos un extremo sobre el otro
tercio.
El
otro tercio, que no está doblado, lo doblamos sobre los otros dos.
Hacemos
exactamente igual con el resto de los trapos.
Ya
solo nos queda guardarlos en el sitio asignado. En este caso, no utilizo ninguna caja porque este cajón funciona como tal, ya que me permite controlar el contenido nada más abrirlo, y puedo sacarlo y meterlo del armario, si lo necesito,
sin problemas.
Confío
que el modesto objetivo que nos hemos propuesto como tarea os resulte útil, y
tan satisfactorio como otros de mayor envergadura.
Seguiremos
ordenando y guardando otras categorías de textiles.







