Truco: Cómo guardar camisas y blusas sin ocupar espacio
Cómo guardar camisas y blusas sin ocupar
espacio
Siguiendo libremente
las pautas de Marie Kondo, vamos a doblar camisas y blusas de forma muy
similar a como lo hemos hecho con las chaquetas y los jerséis. En esta ocasión
la caja de cartón que utilizamos tiene un tamaño de 45 por 35 cm.
Sobre
una superficie lisa, extendemos la camisa con el cuello y los botones hacia
arriba.
Trazamos
una línea longitudinal e imaginaria por la mitad de la camisa (más o menos,
donde están los botones) y doblamos un lado hacia ese punto. La manga la
ponemos paralela a la camisa.
Doblamos de la misma manera el otro lado de la
camisa, y colocamos la manga también igual.
El cuello lo doblamos hacia adentro. Dejando
espacio suficiente para que el cuello no se deforme.
Dividimos imaginariamente la camisa en tres
partes iguales. Doblamos la parte superior.
Ahora doblamos la parte inferior.
Doblamos la parte inferior de la camisa sobre la parte superior.
Si
hemos seguido correctamente todos los pasos, la camisa se sostiene sola.
Colocamos
la camisa en la caja.
Las
blusas las doblamos, al principio, exactamente igual que los jerséis con
cuello. El cuello lo doblamos
hacia adentro. Y dividimos imaginariamente la blusa en tres partes iguales.
Doblamos la parte inferior de la blusa sobre la parte superior.
Doblamos
por la mitad la blusa.
Las
blusas también deben sujetarse solas.
Hemos
sido capaces de meter en la caja 13 blusas y 6 camisas de forma holgada. Ya
solamente nos resta guardarla en el armario.
Si
no tenemos espacio suficiente en el armario para las cajas, una solución práctica es dejarlas
con la tapas y colocarlas a la vista en una estantería en el dormitorio o en
alguna estancia, a modo de vestidor. Abrir y cerrar las cajas para coger las prendas no supone ningún esfuerzo. Además, estéticamente estos contenedores de
cartón son vistosos, alegres y siempre podemos elegir los que más nos gusten.
Seguiremos
doblando y guardando más prendas en próximas entradas.














