Truco: Cómo guardar 20 pantalones sin ocupar espacio
Cómo
guardar 20 pantalones sin ocupar espacio
A
pesar de no compartir algunos de sus principios, de carecer de su sensibilidad
y de adaptar únicamente algunas pautas de su método a mis necesidades, la verdad
es que la lectura en 2015 del libro La magia del orden de la japonesa Marie Kondo supuso un cambio positivo en la organización
de mi casa, a pesar de ser yo una persona ordenada.
El
primer cambio vino con la revisión de mi hogar y el análisis de lo que me
gustaba y lo que no. El segundo con la eliminación de la ropa y de los objetos
que tuvieron su pasado pero que ya no tenían un presente. Y el tercero y, hasta
el momento, el más práctico y radical, con el cambio en la forma de guardar la
ropa personal y la de la casa.
Este
último cambio supuso recuperar mucho espacio libre (ya no me quejo de falta de
espacio, ni pienso en cómo hacer armarios o comprar nuevas estanterías);
y tener la ropa a la vez ordenada, cómoda y a la vista toda ella nada más abrir
los armarios.
Para
ello han sido necesarios únicamente tres pasos: a) Desechar lo que no se usa,
bien porque está viejo, no está de moda o simplemente no nos gusta. Y aplicar
la norma de que toda prenda que no se ha puesto en dos años no se necesita,
salvando las excepciones (ropa de gala, deportiva, etc). b) Llenar los
armarios de cajas y c) Ordenar de forma
diferente las prendas de vestir y la ropa de la casa.
Si
tú eres de los pocos afortunados que tienen un vestidor de película, con miles
de accesorios para cada tipo de ropa, esta entrada no te va a aportar nada,
pero si, por el contrario, estás necesitado de espacio y de mejorar tu
organización en los armarios, puede que aquí encuentres una pequeña ayuda.
Os
voy a enseñar como en una bonita caja de cartón, de 40 por 50 centímetros,
guardo 20 pantalones planchados y perfectamente ordenados. La caja, adquirida
en una tienda de una cadena de bajo coste, me permite controlar el contenido y
transportarlo de un sitio a otro sin problemas.
Para
enseñaros cómo guardo los pantalones, previamente los he sacado de la caja, los
he desdoblado y los he colocado estirados, primero sobre una mesa y luego en
una silla.
Lo
primero que hay que hacer es coger un pantalón y estirarlo.
Doblar
hacia adentro el pico que sobresale en el pantalón.
Doblar
el pantalón casi por la mitad, a 3 ó 4 cm. de la cintura.
Volvemos
a doblar por la mitad.
Y
otra vez doblamos por la mitad.
Colocamos el pantalón en la caja.
Doblamos todos los pantalones de la misma manera.
Y
luego los guardamos en la caja.
Colocamos
los pantalones en la caja por tonalidades. Es la forma más fácil de localizar
el pantalón. Siguiendo, también una de las pautas de Marie Kondo, procuro ordenar las gamas de colores de más claras a
más oscuras.
Cuando
hemos acabado de doblar y colocar todos los pantalones en la caja, la sensación
es de orden, claridad, y comodidad.
Es
el momento de transportar los pantalones, dentro de su contenedor, al armario.
La
caja ocupa un espacio pequeño del armario y no obstaculiza la ropa que está
encima de ella. En este caso faldas y otros pantalones.
Espero
que mi experiencia os pueda servir de ayuda.
En
próximas entregas veremos cómo doblar y guardar otras prendas de vestir.













