Decoración: Los rincones de nuestro hogar
Los rincones de nuestro hogar
Una casa se convierte en un hogar cuándo tras cerrar la puerta de la calle nos sentimos seguros, cómodos y en paz con nosotros y con lo que nos rodea. Y esa sensación de bienestar y de tranquilidad nos la dan los pequeños detalles que nos rodean y que sentimos como nuestros.
Y son esos rincones personales los que nos identifican y los que nos hablan sin decir nada. Su importancia no viene dada por su valor económico ni por su originalidad, sino que son el resultado de nuestras vivencias y de nuestros recuerdos.
Nuestros gustos y aficiones se muestran en muchos rincones de la casa y son los que la personalizan frente a otras muy similares. Los muebles, los complementos, los colores, las texturas se han globalizado siguiendo las corrientes y las modas que marcan los grandes gurús de la decoración. Pero la mayoría de los objetos que tenemos en casa se escapan de cualquier moda o tendencia.
Tenemos que saber conjugar los sentimientos que nos inspiran determinados objetos con el entorno y con las pautas decorativas que nos ayudan a embellecer nuestra casa. Porque la belleza nos enriquece.
Las corrientes decorativas tienen que entrar en nuestra casa y llegar también a los rincones más personales pero transformándose y adaptándose a nuestros objetos en lugar de ser ellos los que se adaptan a la moda.
Los cuadros, las plantas, los recuerdos de viajes, la artesanía, los objetos adquiridos con pasión, los regalos que nos llegaron al alma y los libros que amamos pertenecen a ese universo privado y personal al que no debemos renunciar.
El equilibrio entre sentimiento y belleza tiene que ser el emblema de nuestro hogar.






