Jardinería: El ciclamen


El ciclamen


El ciclamen (cyclamen), planta bulbosa, también conocida como violeta de Persia o de los Alpes, es una planta muy popular porque es de las pocas que tiene la floración en el otoño - invierno y porque es muy fácil mantenerla florida desde septiembre a mayo.


En la primavera, con la llegada del calor, sus hojas se marchitan, las flores desaparecen y los tallos se secan. El bulbo de la planta queda aletargado o inactivo en la tierra hasta el otoño siguiente. El ciclamen volverá a surgir, pero su floración degenerará con el paso de los años, siendo sus flores cada vez más pequeñas. Por ese motivo, se suele decir que es de ciclo anual. Sin embargo, con unos pocos cuidados, que se reducen a regar el bulbo ligeramente en el verano, y mantenerlo en un lugar sombrío, podemos conseguir que nos acompañe varios años.


Es una planta que requiere mucha luz y que las temperaturas no bajen de 0 grados ni que superen los 18 grados. No necesita mucho riego y es preferible regarla por abajo, sin dejar el agua estancada.  Lo mejor es poner un poco de agua sobre un plato durante 10 minutos para que la planta absorba la humedad que necesita. Si el centro de la planta se moja en exceso, la planta se seca y muere. Cuando el ciclamen está necesitado de agua, sus hojas y sus flores se doblan. Es el aviso de que tenemos que regarlo.


El ciclamen puede vivir tanto en el interior como en el exterior de nuestras viviendas. No obstante, para que sobreviva en el hogar es necesario que la temperatura ambiental no sea elevada,  que esté muy alejado de cualquier foco de calor, que reciba mucha luz y que el sol no le dé directamente. En el exterior no soporta ni las heladas ni la lluvia directa.


Sus hojas y sus flores, que se alzan en el centro de la planta, son muy vistosas. Las hojas son de color verde intenso con dibujos en un verde casi blanco. Los pétalos crecen hacía arriba y se pliegan sobre ellos mismos. Existe un gran abanico de colores que van desde el blanco al rojo más intenso y  también diferentes tamaños de flores.



Para mantener el ciclamen en perfecto estado es necesario retirarle las hojas y las flores marchitas. Y no está de más, como ocurre con el resto de las plantas, abonarla.


Esta planta es ideal para adornar cualquier rincón de nuestras casas, balcones, terrazas o jardines. Conseguirá que el optimismo nos inunde simplemente contemplando su colorido.

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