Jardinería: Cómo mantener bonitas las terrazas y los balcones en invierno
Cómo
mantener bonitas las terrazas y los
balcones en invierno
Estar
en diciembre, tener pocas horas de luz y temperaturas bajas no son motivos
suficientes para no mantener bonita la
terraza o el balcón. Poder disfrutar de
ellos no quiere decir necesariamente pasar horas sentados en el exterior.
Simplemente contemplando las plantas a través de la puerta o la ventana de nuestra casa ya disfrutamos de la naturaleza.
Simplemente contemplando las plantas a través de la puerta o la ventana de nuestra casa ya disfrutamos de la naturaleza.
No
podemos esperar la exuberancia de la primavera ni la frescura del verano. Ahora
nos limitaremos a mantener al día nuestras plantas y a incorporar alguna flor
que brille en el invierno como el ciclamen.
La
terraza o el balcón no pueden ser sinónimo de desorden, o el trastero de la casa.
Es un espacio privilegiado que necesita que se le trate como tal. No hay peor
sensación que pasear por pueblos o ciudades y ver las terrazas abarrotadas de
trastos o de armarios que no encuentran cabida en el interior. Cualquier clima es
válido para poder disfrutar de estos espacios. No es necesario que tengan
muchos metros para poner mesas o sillas. Es suficiente que entren unas
macetas para alegrar nuestros hogares y, con ello, nuestras calles.
El
único elemento que debemos permitirnos en una terraza que no sea vegetal o
decorativo es un tendedero plegable que, por descontado, no debe verse desde el
exterior y tiene que estar lo suficientemente
disimulado cuando se mira desde el interior.
Hoy os presentamos una pequeña terraza de 1´75 por 2´90 metros en Santander. Resulta bonita y alegre gracias a la frondosidad de los geranios que este año lucen sus mejores galas, gracias al otoño tan benigno que se ha disfrutado en esta zona. Las fotos han sido tomadas ayer, día de Navidad a las 10 de la mañana, con sol brillante. En ella se ha optado por tener el mismo tipo de especies todo el año, a excepción de una o dos plantas de temporada. Es la fórmula más económica de todas.
Pocas cosas satisfacen más que cuidar y contemplar la evolución de nuestras plantas en las diferentes estaciones del año. Lo más importante es cultivar especies que se adapten a nuestro clima y que sobrevivan en las diferentes estaciones. De lo contrario, el fracaso suele ser habitual porque no hay nada más deprimente que ver una planta o una flor muerta. Además, renovar las plantas según las estaciones es laborioso y, sobre todo, costoso. Simplemente con agua, un fertilizante y un producto para combatir las plagas que sufren, podemos tener nuestro balcón bonito.






